Provincia

8 años y medio al agente de Vigilancia Aduanera y 6 y medio a los dos policías

  • La Audiencia Provincial ve probado que los tres funcionarios formaban parte de una organización de narcotraficantes que introducía por el puerto de Cádiz camiones con hachís procedente de Marruecos

La Audiencia Provincial de Cádiz considera probado que el agente de Vigilancia Aduanera Pedro José González Pérez, conocido como Pepe, y los policías nacionales Francisco Pinteño y Gonzalo Rosa Hedrera pertenecían a una organización de narcotraficantes desmantelada en 2002 mediante una investigación en la que participó como agente infiltrado un guardia civil. Juzgados junto con otras nueve personas, la sentencia condena a los tres funcionarios por cohecho y tráfico de hachís: al miembro de Vigilancia Aduanera le impone 8 años y 6 meses de prisión; a cada uno de los dos policías, 6 años y 6 meses.

La resolución de la Sección Cuarta, de la que ha sido ponente el magistrado Manuel Estrella y que no es firme, también condena al resto de los procesados a distintas penas. Las más altas, 10 años y seis meses de prisión, son para José Pérez Redrado y Basilio Buitrón Barbado, a quienes atribuye la dirección de la red de traficantes dedicada a introducir en España hachís procedente de Marruecos. Esos dos procesados, afirma la sentencia, disponían para ello de empresas de transporte que movían camiones de gran tonelaje.

La droga entraba por el puerto de Cádiz oculta en camiones que transportaban también otra mercancía lícita. Precisamente la labor de los tres funcionarios condenados, Pepe, Pinteño y Rosa, consistía en conseguir que los vehículos pasasen sin problemas los controles portuarios, explica la sentencia. Para lograrlo, agrega, contactaron con un guardia civil destinado en el muelle de la capital gaditana, a quien le hicieron una suculenta oferta económica por su colaboración.

El guardia se lo comunicó a sus superiores jerárquicos, quienes le propusieron que hiciese creer a los narcotraficantes que aceptaba la oferta y que colaboraría con ellos, señala la resolución. El guardia, añade, comenzó así a actuar como agente encubierto y a recibir instrucciones de Basilio Bolaños, procesado condenado a 8 años de prisión, que estaba en la red en un escalafón inferior a Redrado y Buitrón y que transmitía con precisión cuantas órdenes le daban los dos jefes.

Bolaños llegó a entregarle al guardia infiltrado, en distintos pagos, 38 millones de pesetas, relata la sentencia. Cantidad que el guardia entregó a su vez a sus jefes, señala la resolución, que también detalla cómo Bolaños entregó 3.750.000 pesetas al agente de Vigilancia Aduanera condenado.

Tras varios intentos fallidos, la sentencia relata que la organización logró esconder cargamentos de hachís en dos camiones que llegaron en barco al puerto de Cádiz el 16 de febrero de 2002. Uno de los camiones fue interceptado en el muelle y al otro le permitieron pasar y fue seguido hasta ser detenido en la provincia de Burgos. En uno había dos toneladas de hachís y en el otro casi tres. Los dos conductores de los camiones forman parte del grupo de condenados.

También está en ese grupo Rafael González Gutiérrez, condenado a 8 años de prisión, quien ya fue condenado hace años en dos causas sonadas juzgadas también en la Audiencia Provincial de Cádiz: el caso de la Autopista, en el que la Policía y la Guardia Civil se disputaron un alijo a punta de pistola, y el caso Aguilar, apellido de un guardia civil que dirigía una organización de traficantes de hachís. González explicó en el juicio que en este asunto, como en los otros, él trabajaba como confidente.

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