Provincia

Los isleños temen que las obras y el tranvía colapsen la ciudad

  • De Bernardo asegura que el Ayuntamiento procurará minimizar el impacto del centenar de actuaciones previstas y que se cuidarán al máximo los planes de obra

Cuando en el pasado mes de septiembre, a comienzos del curso político, Manuel de Bernardo pronosticaba un año duro y marcado por las obras, se refería sobre todo a las del tranvía metropolitano y semipeatonalización de la calle Real, además de otras actuaciones como la red municipal de parking subterráneos o la recuperación del Sitio Histórico del Puente Zuazo. Lo que no imaginaba entonces el regidor es que a sus previsiones tendría que sumar al cabo de poco más de cuatro meses casi un centenar más de obras que se repartirán por toda la ciudad y que, necesariamente, tendrán que ponerse en marcha a lo largo de 2009.

Son las 97 actuaciones -y aún faltan dos- aprobadas por el Ministerio de Administraciones Públicas con cargo al fondo estatal de inversión local, casi 17 millones de euros para La Isla que persiguen activar la economía y combatir el desempleo con la puesta en marcha de casi un centenar de obras públicas en el término municipal, actuaciones que necesariamente tendrán que llevarse a cabo este año.

Hace apenas unos días, el Gobierno central dio luz verde al último gran paquete de actuaciones del fondo, 46 obras que se sumaban a las 51 aprobadas anteriormente -faltan dos-. Y aún quedan pendientes de concretar las inversiones que, con el mismo objetivo, se desarrollarán a través de la Junta de Andalucía, que destinará a San Fernando otros tres millones de euros.

La primera teniente de alcalde y delegada general del área de Urbanismo, María del Carmen Pedemonte (PP), ya se ha anticipado a pedir disculpas a los ciudadanos por las indiscutibles molestias que tal conjunto de obras va a provocar en el día a día de la ciudad. Pedemonte, por ello, ha pedido comprensión a los isleños.

En los mismos términos se ha expresado el alcalde andalucista, que ha reconocido la complicada situación que se presenta a los vecinos de San Fernando, habida cuenta del volumen de obras que se sumará a los trabajos del tranvía que se desarrollan en varios tramos de la calle Real y que obligan a cortar y reconducir el tráfico rodado hacia vías alternativas.

Lo cierto es que prácticamente ningún rincón de La Isla va a quedar exento de obras a lo largo de 2009 y principios de 2010. Las actuaciones del fondo extraordinario del Estado, aunque de menor envergadura, se reparten por todas las barriadas de la ciudad para paliar carencias que, sin estas inversiones del Gobierno, el Ayuntamiento sería incapaz de afrontar por su falta de recursos. Desde las necesarias mejoras de la red de alcantarillado hasta la adecuación de nuevos espacios y zonas verdes, la puesta a punto de la red eléctrica o la repavimentación y arreglo de múltiples calles que demandaban los colectivos vecinales.

Lo importante ahora será que este importante volumen de obras programado -para esta semana se prevén las primeras licitaciones- no derive en un auténtico caos. Sobre todo, porque a este centenar de obras se suma necesariamente a una obra de gran calado como el tranvía, que tiene colapsado todo el centro de la ciudad. Además, las obras en La Ardila también se intensificarán en breve y, en las inmediaciones del puente Zuazo, también se prevé iniciar en el primer trimestre de 2009 los trabajos de reurbanización necesarios para la introducción del nuevo sistema de transporte metropolitano.

Y en el transcurso de este año se espera también que la Junta dé inicio a las actuaciones complementarias del tranvía, a saber, un nuevo enlace con la autovía de la CA-33 desde la avenida Constitución y la ejecución de un aparcamiento subterráneo en las proximidades de La Magdalena.

En cuestión de meses -las obras están ya incluso licitadas- se prevé que se pongan en marcha también los trabajos para la construcción del parking subterráneo de la avenida León Herrero, una actuación que -aunque necesariamente permitirá la circulación en el entorno- afectará de lleno a una de las vías alternativas del tráfico tras el cierre de la calle Real.

Por ello, los isleños, que llevan ya cinco meses soportando los inconvenientes de la obra del tranvía, tienen miedo a que la acumulación de actuaciones previstas derive en una situación auténticamente insoportable y la ciudad se convierta en un caos. El Gobierno local no es ajeno a estos temores. La situación también les preocupa como ayer reconoció De Bernardo a este periódico. De hecho -afirmó- en todo el proceso de licitación y adjudicación de obras del fondo extraordinario del Estado se va a valorar especialmente, junto a la creación de puestos de trabajo y a las contrataciones de isleños parados, el plan de obra que presenten las empresas adjudicatarias. "Queremos minimizar el impacto de las obras -dijo el alcalde-. Intentaremos que molesten lo menos posible a los ciudadanos".

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