Sanidad

La buena climatología ha propiciado una incidencia de la gripe prácticamente testimonial

  • Sólo se han notificado hasta ahora casos sospechosos y aún no se ha aislado ningún virus

Un sanitario sostiene una vacuna de la gripe, en una campaña anterior. Un sanitario sostiene una vacuna de la gripe, en una campaña anterior.

Un sanitario sostiene una vacuna de la gripe, en una campaña anterior. / PASCUAL

A dos semanas para terminar el año, el virus de la gripe apenas se ha hecho presente. La incidencia es tan baja que en la provincia en estos momentos sólo hay notificados 5,42 casos por cada 100.000 habitantes y se trata además de casos sospechosos, ya que como tal no se ha aislado aún ningún virus de la gripe, según explica Pascasio Peña, epidemiólogo del área sanitaria.

La escasa repercusión de la enfermedad a estas alturas del año no sorprende a este profesional, que considera que son valores propios del periodo pre epidémico, "que es en el que estamos. El año pasado quizá la incidencia en esta semana era un poco superior pero no mucho más".

No obstante, con la gripe se pueden hacer pocas previsiones y el hecho de que de momento sea prácticamente testimonial no garantiza un invierno benévolo en lo que respecta a la enfermedad.

La temporada 2017-2018 sorprendió a los epidemiólogos con una repentina avalancha de casos, concentrados en apenas dos semanas, las dos últimas del año, nada que ver con el aumento progresivo de casos de otros años. En los últimos quince días de 2017 se diagnosticaron el 70% de los casos de gripe en la provincia, algo que desde la delegación territorial de Salud calificaron de "imprevisible" y que explicaba, según la administración sanitaria, el colapso que vivieron los servicios de Urgencias y la falta de camas para atender a los pacientes que precisaron ingresos.

Ocurrió también que se aisló alguna cepa del virus que no estaba en la composición de la vacuna, lo que la hizo menos eficaz.

Peña mantiene que no se puede aventurar cuándo llegará el pico de la epidemia, ya que dependiendo de los años se ha producido a final de diciembre, a mediados de enero o incluso a finales de dicho mes. "Es muy difícil predecir y más cuando lo único que hay de momento es que la red centinela de vigilancia de la gripe, en la que participan centros de salud del área sanitaria, enviando muestras al laboratorio de Microbiología del hospital Virgen de las Nieves de Granada, no ha aislado ningún virus todavía, ni en la provincia ni en toda Andalucía".

Sin duda las temperaturas de las últimas semanas, altas en relación a la época en la que nos encontramos, es una de las variables a tener en cuenta y que explica en gran parte, el retraso en la aparición de más casos. "Indudablemente la bajada de temperaturas favorece la difusión de la enfermedad y contribuye a que haya una incidencia epidémica".

El hecho de que no se haya aislado aún ningún virus impide también prever qué tipo de cepa circulará este año, y según Peña, tampoco es referente lo que pueda estar ocurriendo en zonas más frías del país, ya que incluso a nivel nacional, la actividad de la gripe es todavía bajísima. "Ha habido cuatro muestras positivas en el resto del país y han sido dos subtipos del A, pero son tan pocas que tampoco es significativo y no se puede decir cómo va a evolucionar", subraya.

Para esta temporada, la vacuna antigripal recomendada por la Organización Mundial de la Salud es nuevamente trivalente, es decir, la que ha demostrado su capacidad protectora para tres cepas, dos de tipo A y una de tipo B, según indicaron en su día desde la Consejería de Salud.

Al comienzo de la campaña de vacunación, la Consejería confió en un impacto moderado de la gripe durante esta temporada, teniendo en cuenta la incidencia de esta infección observada en el Hemisferio Sur, pero la capacidad de mutación del virus conlleva que esta epidemia invernal resulte, cada año, impredecible.

La campaña de vacunación, que empezó el 22 de octubre, se mantiene aún en los centros de salud aunque ya es muy poco lo que se está vacunado. "Los meses indicados son octubre, noviembre y en diciembre todavía se estaría a tiempo, sobre todo, si se trata de personas mayores de 65 años o que pertenecen a los grupos de riesgo, aunque es verdad que es un poco tarde. Hay que dar tiempo al organismo para que aumente sus defensas, que suele ser alrededor de dos o tres semanas, para que cuando llegue la epidemia se esté inmunizado”, afirma Peña.

La climatología de los últimos años ha condicionado también que el inicio de las campañas de vacunación de la gripe se haya ido retrasando. "Si en la época en la que estamos y todavía no ha llegado el frío de verdad, se procura retrasar un poco el inicio de la campaña con la idea precisamente de que la tasa de inmunidad y de personas protegidas sea mayor y no pase demasiado tiempo desde que se administra la vacuna hasta que aparece el pico de la epidemia".

A falta de cerrar la campaña de vacunación, tampoco existen aún datos de cuál ha sido la cobertura en esta temporada. "Sí sabemos que se han tenido que suministrar más vacunas de las que se enviaron a los centros en un principio". Para todos los centros de salud de la provincia se dispusieron 188.440 dosis.

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