Innovación educativa

Un 10 ajeducando

  • El proyecto pionero de ajedrez en las aulas impulsado por Daniel y David Escobar llega a miles de escolares. La Confederación Andaluza de Asociaciones de Madres y Padres del Alumnado por la Educación Pública (Codapa) les ha concedido uno de sus premios anuales. 

Los hermanos David y Daniel Escobar son los impulsores del proyecto Ajeduca ‘Ajedrez y Educación’. Los hermanos David y Daniel Escobar son los impulsores del proyecto Ajeduca ‘Ajedrez y Educación’.

Los hermanos David y Daniel Escobar son los impulsores del proyecto Ajeduca ‘Ajedrez y Educación’.

Más allá de un apasionante juego de mesa, más allá de un extraordinario deporte, el ajedrez es una potente herramienta educativa. Los hermanos sanluqueños Daniel y David Escobar no sólo están convencidos de ello, sino que llevan años trabajando para que el ajedrez se convierta en un recurso básico de la actividad docente en el mayor número posible de centros escolares de Andalucía. Y no solamente lo están consiguiendo en nuestra comunidad: actualmente, son miles los alumnos de toda España e incluso de Latinoamérica que aprenden y se divierten jugando al ajedrez en las aulas.

Su proyecto Ajeduca ‘Ajedrez y Educación’, respaldado por la editorial Anaya, tiene como principal objetivo “facilitar la enseñanza del ajedrez en el sistema educativo independientemente de los conocimientos ajedrecísticos del docente, proporcionando una metodología testada y adaptada a las diferentes edades y para distintos niveles, así como actividades cooperativas, transversales y otros recursos”.

En el año 2015, el Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad la implantación del ajedrez como asignatura en la escuela, de acuerdo con las recomendaciones del Parlamento europeo. Ajeduca es una experiencia “adaptada perfectamente” no sólo a ese acuerdo estatal, sino también a “todas las iniciativas de ajedrez educativo que están poniendo en marcha las diferentes comunidades autónomas”, incluida, por supuesto, la Junta de Andalucía, que comenzó a desarrollarla en 2017 de la mano, precisamente, de Daniel y David.

¿Pero quiénes son estos dos jóvenes? En Sanlúcar, el club de ajedrez Shahmat es una veterana institución deportiva. En esta ciudad gaditana Shahmat es sinónimo de Escobar. Estos hermanos brillan como referentes del ajedrez en Sanlúcar y, por qué no decirlo, también en Andalucía. De hecho, David y Daniel son los dos únicos andaluces que poseen el título de Fide School Trainer de la Federación Internacional de Ajedrez. Lo obtuvieron el año pasado tras un curso en el que destacaron como los únicos españoles que lograron superarlo. Se definen como “apasionados del ajedrez” desde niños, recordando que aprendieron a jugar con su padre, el ex concejal Antonio Escobar, trabajador invidente de la ONCE ya jubilado.

Daniel es el director escolar de las federaciones española y andaluza de ajedrez. Desde 2002 trabaja como docente de la asignatura curricular Ajedrez Educativo en el colegio Laude El Altillo School de Jerez. Lleva más de 20 años dando clases en clubes e instituciones educativas. Por su parte, David es monitor superior de la federación andaluza también con una amplia experiencia docente en este ámbito. A esta trayectoria suman conferencias por toda España e incluso países latinoamericanos.

A través de Ajeduca ponen a disposición de los centros docentes una colección de nueve cuadernos escolares para Educación Infantil y niveles superiores, entre otros recursos, como una guía para el profesorado, vídeos explicativos en 3D, múltiples ejercicios para las pizarras digitales, una ‘app’ y un programa informativo de ajedrez. “La utilización de una metodología eficaz e implantada de forma útil en las escuelas, como Ajeduca, ayuda a desarrollar habilidades cognitivas, como son las de impulsar estrategias de concentración, atención y memoria; mejorar la toma de decisiones y potenciar la creatividad, así como el razonamiento lógico”, explican los impulsores de este proyecto subrayando, igualmente, que “facilita la relación con los demás a través del juego, el respeto de reglas, la disciplina y los turnos de acción”.

Efectivamente, para los hermanos Escobar, los beneficios del ajedrez educativo son evidentes: “mejora el comportamiento en el aula, potencia la memoria y el cálculo mental, entrena la atención y la concentración, enseña a resolver problemas, fomenta el espíritu emprendedor e incrementa la creatividad y la visión espacial”. Destacan que “aumenta considerablemente los resultados académicos e influye de forma muy positiva en el desarrollo integral, personal y profesional. Además, se realiza de forma lúdica, que es uno de los métodos más eficaces para aprender, así como de manera sistemática, transversal e interdisciplinar”.

Para ello, Ajeduca plantea “una metología testada durante 20 años, adaptada a las diferentes edades y la diversidad del alumnado”. Su “impacto” en “los procesos metacognitivos y las funciones ejecutivas en escolares” ha sido objeto incluso de una tesis doctoral

Y del empeño al reconocimiento. La Confederación Andaluza de Asociaciones de Madres y Padres del Alumnado por la Educación Pública (Codapa) ha decidido conceder uno sus premios anuales al proyecto Ajeduca. El próximo sábado, en un acto programado en Granada, la Codapa distinguirá a Daniel y David reconociendo “su trabajo y esfuerzo por el desarrollo de una escuela pública de calidad y la mejora de la sociedad andaluza”.

También en las prisiones

Desde el pasado mes de julio, David Escobar imparte un día a la semana clases de ajedrez a unos 40 internos de los centros penitenciarios de Puerto I y Puerto II.

La denominación del taller, ‘Ajedrez para la mejora de la toma de decisiones’, refleja el objetivo básico de esta experiencia pionera en las prisiones de la provincia gaditana. David ayuda a los participantes “a concentrarse, pensar, aprender a que las personas somos responsables de nuestras decisiones y a asumir las consecuencias que se derivan de las mismas”. También en las cárceles, el ajedrez es una formidable herramienta educativa que permite “mejorar la concentración y la capacidad de reflexión” de los jugadores.

Ya en octubre pasado, el balance oficial de esta iniciativa fue “muy positivo”. De hecho, más del 85% de los participantes manifestaron su interés por la continuidad de este taller. Según destacó entonces Instituciones Penitenciarias, “los presos llevan jugando al ajedrez en prisión desde hace varias décadas, pero fue en 2012 cuando la ONU consideró que se trata de un juego accesible que contribuye a la integración, la lucha contra la discriminación y la reducción de las tasas de delincuencia”. En España, actualmente se imparten talleres de ajedrez en 22 centros penitenciarios en el que participan más de 900 internos.

En palabras de David Escobar, “el ajedrez es el gimnasio de la mente”. “Se trata de un recurso educativo de primer orden, un juego que se presta muy bien para la educación en valores y una actividad que ayuda a quienes la practican a pensar en claves de estrategia”. “Además, puede servir a la hora de tomar decisiones en la vida real”, afirma.

En términos , digamos, ajedrecísticos, “incorporar un patrón de valoración múltiple, un análisis de jugadas candidatas, ayuda, sin duda, a encontrar la mejor respuesta en el menor tiempo posible, pero no solamente en el tablero, también en otros ámbitos de la vida”.

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