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Puerto Real, el lado salvaje de la Bahía

10.00

Molletes muy mulliditos

Mucho verde pino, mucho azul interior de bahía, mucha vida. La mañana empieza por molletes, los de Fernando Damián, saboreados junto al mercado de abastos, el más antiguo de Andalucía. Luego visita al museo del Dique, Piñonera "en dos texturas", adobo, almejas de chupetón y arró con langostinos. Por la tarde paseo a caballo viendo mar y viendo pinos. Bizcotela. Despedida con muergos y pescado frito en terraza

La jornada empieza en el centro, en la calle de la Plaza, en el bar Arca Casa Ramón, un sitio centenario. Hay donde elegir, churros, de los gordos y de los finos, los dos crujientitos y bien escurridos. Si vais dos o más, os aconsejo que uno pida lo que es churreteo y el otro un mollete de los de Fernando Damián, una panadería local situada en la calle Real, que hace los molletes muy mulliditos. Lo que le pongas dentro ya depende de ti, pero una mañana que empieza con manteca colorá no es lo mismo.

11.00

El mercado de abastos más antiguo de Andalucía

La plaza de Puerto Real es la más antigua de Andalucía. Se terminó a principios del siglo XIX y sigue conservando su estructura. Es pequeña pero está bien surtida, sobre todo en lo que se refiere a pescados. Suele haber doradas y lisas de estero, difíciles de encontrar en otros mercados, chocos "sucios" y pescado de roca. Merecen también una parada el puesto de aceitunas de Patricio y el ultramarinos de Cosano, con un excelente surtido de quesos de la Sierra de Cádiz.

12.00

El museo del Dique: barcos con historia

En la factoría de Astilleros de Navantia hay un curioso museo que vale la pena ver. Tiene maquetas antiguas, una pequeña capilla muy llamativa y además en el paseo desde la entrada y hasta las instalaciones se puede ver el astillero actual. La empresa Monto Cultura organiza visitas al museo. Se puede pedir cita en el teléfono 956000714.

13.00

La Bahía interior

La visita al museo dura una hora y media así que da tiempo para dar un pequeño paseo por la playa del Río San Pedro y adentrarse un poco en el parque natural. Los árboles llegan casi hasta el agua y se puede llegar andando, versión playa o versión bosque, hasta el Puerto de Santa María.

14.00

Adobo de descanso

A las dos se impone un adobo de descanso. Te proponemos una barra de esas de bulla siempre atestadas, la del bar Dorado, en la calle Nueva. Ya que estás ahí puedes probar el plato estrella de la gastronomía puertorealeña, las almejas guisadas en vino de Jerez. El vino usado cambia según cada bar pero el final es siempre hacer "barquitos" mojando pan en la salsa. Si quieres probar otra versión memorable de las almejas, el Jardín de Canalejas en la calle Vaqueros.

15.00

Casa Manolito o versión ventera

A la hora de comer vas a tener que elegir… o comer dos veces, que te conozco y eres capaz. En Puerto Real se puede escoger entre cocina marinera o cocina de guisos de interior. Para la primera opción el sorprendente Casa Manolito, un restaurante situado en la calle Francia, en un polígono industrial, pero con un arroz con langostinos de Sanlúcar de polígono gastronómico. Si eres más de guisoteo carnívoro, la Venta Paquete, en el otro extremo de la ciudad, en la carretera de Malas Noches. Allí lo suyo es el cuchareo con menudo o varios tipos de carnes en salsa. Los fines de semana, chicharrones.

Para alojarse: el hotel Ciudad del Sur, situado fuera de la ciudad, en la carretera que va hacia Paterna.

16.00

Paseo por la playa

Hayas cogido la opción a o la opción b, hay que pasear para digerir tanta maravilla. Te proponemos pasear junto a la playa y el paseo marítimo con un paisaje así como bucólico lleno de barquitas.

17.00

La historia de Puerto Real

Ya que estamos en la ciudad, podemos recorrer algo de su casco antiguo y acercarnos hasta el centro de interpretación de la cultura de la ciudad situado en la calle Real y donde se escenifica la historia de la población. Podemos aprovechar para hacer unas compras. En la ciudad funciona una fábrica artesanal de cervezas: La Piñonera, que tiene despacho en la calle Real. Llévale un par de botellitas a tu cuñao y para mamá la otra versión "Piñonera" la de un dulce con ese nombre que elabora la pastelería La Trufa, en la calle Sagasta. Atención a las palmeras imaginativas de este local.

18.00

Homenaje a la bizcotela

Las seis es la hora de la merienda y no te la puedes saltar porque te esperan todavía horas muy intensas. La Puertorrealeña es una pastelería con historia en la ciudad. Nos quedamos con una de sus creaciones, una bizcotela de merengue crujiente y relleno cremoso. Ya puestos a ponerse blanco el bigote, también interesante su tarta de San Marcos. No tienen cafetería así que lo suyo es comerte "los durses" andando… Puerto Real es salvaje.

19.00 / 20.00

Paseo a caballo

¿Qué te parece un paseíto a caballo al atardecer? Pues en Puerto Real se puede hacer, y te llevan en un recorrido "mixto" que recorre los bosques que rodean la ciudad pero también te acercan a ver el mar. El recorrido incluye pinos y también los esteros que rodean la ciudad y se prolonga durante una hora y media. Los organiza la empresa Senderalia y su teléfono es el 629547031. Los hacen para un mínimo de dos personas.

21.00

Cena a dos manos

El tiempo justo para refrescarte un poquito y dirigirte hacia la Ribera del Muelle. Nos encontraremos con el lado gastronómico más salvaje de Puerto Real, el de sus pescados de roca y de estero. Si hace buen tiempo lo suyo es la terraza. Hay que empezar por unos "muergos", la versión puertorrealeña de las navajas. Son algo más cortas pero están exquisitos. Luego deja que te lleven hasta el expositor de pescados y escoge la pieza. Hay doradas de estero y lubinas de mar. Aquí lo suyo es que te lo hagan frito, a tajaítas. El pescado se come con los dedos… para acompañar te ponen los famosos picos Ye Ye, otro de los productos típicos de la ciudad, unos picos de tamaño muy pequeño, pero de sabor muy grande.

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