PUERTO REAL

El alcalde de Puerto Real intenta paralizar el derribo de la Casa Cuna, en Las Aletas

  • Para el Ayuntamiento y los colectivos LARS no tiene sentido derribar un edificio cuando no hay proyecto definitivo

El Alcalde de Puerto Real, Antonio Romero, junto a buena parte de los concejales del equipo de Gobierno y representantes de los colectivos LARS (Las Aletas: Alternativa Real y Sostenible) han intentado este lunes paralizar el derribo de la antigua Casa de Cuna, en la zona de Las Aletas.

Pese a que la empresa TRAGSA, que iba a ejecutar el derribo, contaba con los permisos necesarios, incluida la licencia del propio Ayuntamiento, se ha intentado por todos los medios que no se llevase a cabo.

El motivo, según ha explicado Antonio Romero a este periódico, se justifica en que “es un sinsentido que se invierta más de 700.000 euros en derribar un edificio que es perfectamente recuperable invirtiendo un poco más”.

El alcalde recordó que “hoy por hoy no hay un proyecto definitivo sobre lo que se hará aquí, por lo que creemos que se debe paralizar el derribo hasta que no quede claro. Ni tan siquiera en el nuevo proyecto que presenta la Junta de Andalucía, que tampoco está definido, se sabe lo que va a ocurrir”.

Por otro lado, el alcalde puertorrealeño advirtió que en el interior del edificio existe un aljibe mozárabe, catalogado por la propia Junta, y que “no se están siguiendo las medidas cautelares para su conservación”.

Mientras los colectivos LARS intentaban impedir la llegada de la primera maquinaria, que precisó de la intervención de la Policía Nacional para permitir su paso, el alcalde estudiaba con la asesoría jurídica la estrategia que se va seguir para intentar que la licencia concedida se pueda revertir. “Estamos convenidos de la lesividad que supone para el Ayuntamiento esta demolición, no sólo por los bienes culturales que existen dentro sino también por el proyecto LARS, por el que apostamos, que recoge la utilización de este espacio para una escuela taller vinculada a la regeneración de Las Aletas”, insistió el alcalde.

También para los colectivos redactores del proyecto es un “sinsentido” que el derribo lo propicie un “consorcio en extinción” y entienden que “está más que justifica la reversión del contrato de demolición porque ya no existen las condiciones que lo motivaron”, explicó este lunes Juanma Barrios, de la Asociación Bahía de Cádiz, una de las entidades redactoras del proyecto.

Hasta la zona se trasladó también la consejera delegada de Las Aletas, Carmen Rodríguez Ares, quien mostró su sorpresa ante el revuelo generado.  “Después de obtener la licencia del Ayuntamiento y comunicar el inicio de obra hemos venido a ver como estaba todo, a constatar que se estaba vallando el perímetro, y nos hemos encontrado con la gente y la policía. Estamos muy sorprendidos y esperamos que todo siga adelante”, dijo a este periódico.

Sobre la necesidad del derribo, la consejera delegada de Las Aletas dijo que “está previsto que el consorcio se extinga volcando su patrimonio a una nueva sociedad pública que trabaje por el bien de la Bahía y el empleo. Esto es un activo que incrementa su valor para lo que se defina en su futuro. No vemos motivo para no trabajar”. También apuntó que la zona en la que se ubica la antigua Casa de Cuna es la parte económica del proyecto y no la parte medioambiental, que es la que se debe redefinir.

De momento, la demolición está prevista para continuar mañana, mientras que el Ayuntamiento de Puerto Real prepara la documentación que entregarán en el juzgado para que se paralice.

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