Provincia

La Línea se entrega a su pasado

  • El municipio aspira a recibir un máximo de 1,2 millones para recuperar su arquitectura defensiva con el fin de atraer turismo

El Ayuntamiento de La Línea ya ha remitido a la Junta de Andalucía su propuesta para optar a las ayudas que ofrece con cargo a la Inversión Territorial Integrada (ITI) para proyectos culturales. La iniciativa presentada por el municipio, avalada por once colectivos, se basa en recuperar su extenso patrimonio basado en la arquitectura defensiva, que además dio su origen a la ciudad. Para ello la ciudad aspira a contar con un máximo de 1,2 millones de euros.

La actuación del proyecto denominado Arquitectura defensiva de La Línea. Concepción de una ciudad frontera se llevará a cabo, si la respuesta es positiva -la resolución se conocerá en unos cinco meses-, en tres conjuntos arquitectónicos: la torre vigía de Torrenueva, la Línea de Contravalación y los búnkeres. La intención del equipo de gobierno es posicionar a La Línea como arquetipo de las fortificaciones a nivel internacional. Para ello, propone la creación un circuito turístico y cultural que recoja los más de cinco siglos de historia de su patrimonio militar.

La primera fase será la rehabilitación de los elementos y la segunda, la difusión del proyecto

El resumen de la memoria del proyecto, elaborado por el teniente de alcalde responsable de Patrimonio, Mario Fernández, recoge que el origen de La Línea está estrechamente relacionado con la historia militar de España y la construcción de fortificaciones en torno al territorio de Gibraltar.

En el municipio se encuentran tres tipos de conjuntos arquitectónicos, según su cronología. El primero es la Torre Nueva o Torre del Sabá, del siglo XVI. Fue construida en 1580 y formaba parte del conjunto de 44 torres vigías que se erigieron en todo el litoral andaluz. Este elemento está catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de monumento y requiere trabajos de conservación, con la consolidación de su fachada este, que fue erigida a base de mampostería irregular.

El otro conjunto está formado por las estructuras de la Línea de Contravalación, que fue levantada entre 1730 y 1735 y que enlazaba el litoral de Levante con el de Poniente con unos 1.300 metros de longitud. En su extremo oriental se apoyaba en el fuerte de Santa Bárbara y en el occidental en el de San Felipe. Además, la muralla contaba con otras cinco plazas de armas con sus cuerpos de guardia. La central era la de San José.

El primer asentamiento de población civil en la zona surge del abastecimiento de la guarnición militar destinada en esta plaza, que se encargaba de vigilar Gibraltar después de que cayera en manos de los ingleses. Las estructuras, catalogadas como BIC con categoría de monumento, fueron destruidas en 1810 por militares destinados en Gibraltar ante la inminente llegada de las tropas francesas. En la actualidad se conserva parte del fuerte de Santa Bárbara y la batería de La Princesa.

El tercer pilar sobre el que se asienta el proyecto son los búnkeres que forman el Cerrojo del istmo. Es un conjunto de fortines construidos en 1939, en los meses previos al estallido de la Segunda Guerra Mundial, dentro de la llamada Muralla del Estrecho, una línea defensiva formada por unas 550 estructuras de hormigón armado distribuidas por toda la comarca. En La Línea se levantaron 127, de las que aún se conserva medio centenar.

El proyecto se abordará en dos fases, una primera de rehabilitación y adecuación para la visita y otra de comunicación y difusión de la información. La rehabilitación conlleva un proyecto de limpieza, conservación, consolidación y puesta en valor en las fortificaciones de titularidad municipal: 10 fortines, los restos del fuerte de Santa Bárbara, la batería de la Princesa y la Torre Nueva. Además, la iniciativa contempla la creación de un centro de interpretación de la arquitectura defensiva en uno de los búnkeres del parque Princesa Sofía. Este inmueble que incorporará, además del material bélico de las distintas etapas militares, una recreación virtual y una visita guiada en 4D de La Línea de Contravalación.

También se implantarán recorridos peatonales y ciclistas con la dotación de pasarelas construidas con materiales sostenibles y elementos para proteger a los visitantes de las inclemencias del tiempo, además de elementos de iluminación con paneles fotovoltaicos y sensores de movimiento. En estos recorridos se incluirán paneles de información en varios idiomas y en sistema braille. Un sistema de placas incrustadas en el suelo marcará los lugares por los que se encontraba la Línea de contravalación.

En el apartado de comunicación, se creará la marca turística Fortificaciones de La Línea y se desarrollará una aplicación móvil gratuita en cuatro idiomas, con versión audiodescrita y que incorporará un registro de usuarios que permitirá fidelizar a los visitantes con promociones y descuentos en comercios asociados. Para dar difusión científica al programa, está prevista la celebración en la ciudad de un congreso internacional sobre la arquitectura defensiva. De hecho, las fortificaciones de La Línea han suscitado el interés de una asociación europea que próximamente visitará la ciudad con el objetivo de incluirla en su catálogo.

La iniciativa tenía que remitirse con el respaldo de colectivos de los sectores cultural, turístico y comercial. En total fueron 11 las que mostraron su respaldo a la idea: la Cámara de Comercio del Campo de Gibraltar, el Instituto de Estudios Campogibraltareños, el Círculo de Estudios Linenses, 3 de noviembre de 1730-Fuerte de Santa Bárbara, Verdemar-Ecologistas en acción, Protección Histórica Linense, Unesco Campo de Gibraltar, Apymell, Alaho, Ruta de los búnkers y Consejo de los 5 dragones.

Entre ellas la asociación 3 de noviembre ha jugado un papel muy activo, sobre todo para el fuerte de Santa Bárbara. La entidad presidida por Miguel Ángel Prieto elaboró un proyecto para poner en valor las ruinas con la rehabilitación de todo el entorno y la construcción de un centro de interpretación en el que se podrá ver una recreación del fuerte y de la Línea de contravalación. El documento ya ha pasado por el Ayuntamiento y por la delegación territorial de Cultura.

Las subvenciones se otorgarán en régimen de concurrencia competitiva. Contempla un total de 8 millones de euros para todos los municipios de la provincia, con un importe máximo de 1,2 millones por municipio. El proyecto presentado por La Línea deberá medirse, por ejemplo, al Centro de Interpretación de Paco de Lucía presentado por Algeciras, el Museo del Carnaval de Cádiz, un planetario en San Fernando, un centro de recepción sobre la base naval de Rota, la reforma del teatro municipal de Puerto Real, el yacimiento fenicio del Cerro del Castillo de Chiclana y un museo de cargadores de Indias en El Puerto.

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