Medio Ambiente

La Junta rebaja la alarma al afirmar que la oruga "no daña los árboles"

  • La administración autonómica asegura que la 'Periclista Andrei' es una "vieja conocida para nuestros técnicos" pues está en un ciclo de repetición del que "los árboles se recuperarán".

Cientos de ejemplares de la oruga en uno de los alcornoques afectados Cientos de ejemplares de la oruga en uno de los alcornoques afectados

Cientos de ejemplares de la oruga en uno de los alcornoques afectados

La Junta de Andalucía afirma que la plaga de orugas que está afectado a parte del Parque Natural de Los Alcornocales es un "fenómeno ocurrido en otras ocasiones, concretamente en 2013 y 2016, con un ciclo de repetición de entre 5-6 años y del que los árboles se recuperan con normalidad".

La administración autonómica advierte en un comunicado que las larvas de 'Periclista Andrei' no daña los árboles, dado que el animal se come la hoja nueva, pero después los árboles vuelven a producir hoja, se recuperan y no hay daños de calado. Para nuestros técnicos es una "vieja conocida" y saben perfectamente cómo reaccionan los árboles".

Según explican desde la Junta "el principal perjuicio a las fincas afectadas en las que aparece la plaga es económico en las explotaciones en las que ese año precisamente toca realizar el descorche. Porque mientras está la oruga y el árbol está algo más debilitado no se puede realizar ese descorche".

En la nota, la administración confirma que "hemos pedido al servicio especializado de plagas de Sevilla que acuda a la zona a tomar muestras y analizar la situación actual, como ya se hizo en anteriores ocasiones".

"También se han pedido informes al servicio del alcornocal y el corcho para determinar si se puede realizar el descorche, si procede retrasarlo hasta que desaparezca la plaga o si se prohíbe este año en esas fincas", añade.

No obstante, los técnicos dependientes de la Junta avisan que "no hay un tratamiento efectivo contra esta plaga. Así se ha demostrado en anteriores ocasiones y en otros lugares o países donde ha surgido. En líneas generales, cuando la oruga termina su ciclo y cuando llegan las lluvias desaparece".

Por último, la Junta de Andalucía recuerda que "fumigar no es una opción dado que no hay tratamiento conocido efectivo, y dado que ese tipo de prácticas de fumigación aérea están muy restringidas por la normativa si no están plenamente justificadas o no hay certeza de su eficacia".

"Otra dificultad es el hecho de que la mayoría de las fincas sean privadas, por lo que corresponde a sus propietarios tomar estas medidas", concluyen.

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