Provincia

Intenta incendiar un autobús de la competencia con pastillas de barbacoa

  • El autor de los hechos, un empresario de Benalup, fue detenido el lunes: "La rabia me pudo en ese momento, y me encendí"

El benalupense José Antonio E. G., de 37 años y propietario de la local Viajes Estudillo, declaró ayer a este periódico haber "perdido los nervios" cuando el domingo por la noche un colega le avisó de que un autobús de Viajes Arriate estaba estacionado en el polígono La Palmosa, en Alcalá. El bus, de dos plantas y 70 plazas, simbolizaba el desembarco en el municipio de la compañía que desde hace un año, según su testimonio, estaba realizando prácticas de "competencia desleal" en la zona. "Llaman a nuestros clientes y les dicen: 50 euros menos, un 10% menos de lo que te ofrezcan ellos..." Así que el empresario se dirigió al polígono pasadas las diez y media de la noche, partió el cristal del vehículo de Arriate, prendió unas pastillas "de las de las barbacoas" y las arrojó al interior.

No llegaron muy lejos las llamas, que se sofocaron de forma inmediata y sin intervención externa. "Uno, comprenderá, no tiene experiencia en estas cosas", apuntaba ayer, al teléfono, José Antonio, que fue detenido el lunes por la Guardia Civil por su tentativa de incendio y reconoció la autoría de los hechos, aconsejado por su abogado.

Justo cuando quebró el cristal, el conductor del vehículo volvía a su cabina porque había olvidado algo y sorprendió al asaltante en plena acción. El chófer resultó ser vecino de Benalup, por lo que identificó a la persona que se apostaba junto al bus. "¡Te he visto, te he visto!", le gritó, antes de iniciar un forcejeo y de que José Antonio lograra escapar en su automóvil particular.

Los testimonios del conductor y de otros testigos permitieron a la Guardia Civil dar con el autor del asalto y esclarecer que fue una disputa empresarial la que le llevó a intentar incendiar un vehículo de la competidora Viajes Arriate, compañía con la que este medio intentó ayer contactar sin éxito.

El mismo lunes, José Antonio E. G. fue detenido por efectivos de la Benemérita y, pocas horas después, fue puesto en libertad con cargos. Ayer, a la espera de noticias del juzgado, lamentaba su reacción, las "tonterías que uno hace en su vida": "Sé que no está bien lo que he hecho pero es que la rabia me pudo en ese momento, me pudo... Y me encendí".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios