Provincia

Incautadas 1,3 toneladas de hachís y una goma con tres potentes motores

  • La Guardia Civil de Cádiz evitó un alijo en Coria y posteriormente se hizo con la lancha rápida

  • Decomisó 44 fardos de esta droga

Un agente del Servicio Marítimo de la Guardia Civil en la goma intervenida, que se encontraba ayer en el puerto de Chipiona. Un agente del Servicio Marítimo de la Guardia Civil en la goma intervenida, que se encontraba ayer en el puerto de Chipiona.

Un agente del Servicio Marítimo de la Guardia Civil en la goma intervenida, que se encontraba ayer en el puerto de Chipiona. / fito carreto

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La lucha contra el narcotráfico se libra cada noche en las costas gaditanas. A oscuras, con pocos medios, con pocos gatos contra muchos ratones, el Atlántico es escenario de persecuciones extremas y peligrosas en la que agentes de la Guardia Civil se juegan la vida contra contrabandistas que en ocasiones se convierten en leyendas. Ocurre que a veces, como la pasada madrugada, la moneda cae del lado de la ley, y entonces todo se da por bien empleado. Otras, el piloto intrépido cabalga las olas con gomas de 13 metros de eslora y tres motores Yamaha de 350cc que resultan inalcanzables.

Pero ayer no. Ayer los agentes del Servicio Marítimo de la Guardia Civil fueron capaces de interceptar un alijo formado por 44 fardos de hachís, cada uno de ellos de 30 kilos de peso, en el río Guadalquivir, la autopista de la droga, una de las dos zonas más conflictivas de la frontera sur de Europa por donde el hachís marroquí entra al llamado primer mundo.

Eran las dos de la madrugada del jueves cuando los agentes que patrullan las oscuras aguas del río, cuyos márgenes apenas si se distinguen con las cámaras de visión nocturna cuando cae la noche, comprobaron como río arriba, en Coria, se producía la descarga de un alijo de hachís. La intervención de los agentes, apoyado por personal de tierra, acabó con la detención de un ciudadano marroquí y la incautación de 32 fardos de droga, que en ese momento era transportada de una goma rápida a una furgoneta.

Tras la aparición de los agentes de la Benemérita, el piloto de la lancha neumática emprendió la huida río abajo, siendo perseguido a toda velocidad por una de las gomas que posee la Guardia Civil. El valor y la pericia del piloto de la embarcación perseguidora, que lleva tiempo consiguiendo excelentes resultados en toda la provincia, propició que el narcotraficante, a pesar de llevar una goma con tres grandes motores, acabara por hacer embarrancar su lancha en uno de las márgenes del Guadalquivir y huir a pie. Ante esto, la Guardia Civil optó por asegurar la goma y su cargamento, que era de otros 12 fardos de hachís.

En total han sido 44 los fardos incautados, más de 1,3 toneladas de hachís que en el mercado habría alcanzado un valor de varios millones de euros.

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