Provincia

Iberostar retrasa el pago de los hoteles y el golf de Thomas Cook en Chiclana

  • El grupo británico, ahogado por problemas financieros, informa de que la cadena abonará los 51 millones que debe antes de agosto

La cadena mallorquina Iberostar ha solicitado una prórroga a Thomas Cook, que finalmente será de solo un mes, para el pago de los más de 50 millones de euros de deuda correspondientes a la compra de los últimas propiedades del gigante británico en el Novo Sancti Petri: los hoteles Andalucía Playa y Royal Andalus, y el campo de golf Novo Sancti Petri. Esta operación se cerró en diciembre, después de varios años de negociaciones, e incluye otros tres hoteles en Palma de Mallorca por un montante global de 71 millones de euros.

El plazo de pago expiraba el 29 de junio pero Iberostar pidió más margen para poder cumplir su compromiso con el objetivo de "completar las últimas disposiciones". Thomas Cook, en plena ejecución de un plan de reestructuración de su deuda, informó de este contratiempo a la Bolsa de Valores de Londres. Señaló que Iberostar sumaría el abono de 10 millones de euros a los 10 millones que ya pagó en diciembre, y añadió que estos 20 millones no serán reembolsables salvo que sea la propia Thomas Cook la que no cumpla los términos del acuerdo de compraventa firmado en diciembre. "Thomas Cook e Iberostar han acordado que Iberostar, en cualquier caso, completará la transacción no más tarde del 27 de julio de 2012", subrayó la compañía británica.

Fuentes de Iberostar consultadas ayer se limitaron a refrendar que el acuerdo de pago se ha prorrogado un mes, aunque no explicaron las causas del retraso de una de las operaciones más importantes de las que se han producido en los últimos años en la provincia.

La cadena mallorquina ya gestiona los cinco hoteles que ha comprado. En diciembre, justificó la adquisición de los inmuebles como "un paso coherente dentro del proceso de desarrollo y crecimiento de la empresa". "Son hoteles que llevamos gestionando 16 años, ubicados en destinos clave que encajan a la perfección con el perfil de la cadena y las necesidades de nuestros clientes", aseguró el consejero delegado del grupo, José Antonio González.

Las negociaciones entre Iberostar y Thomas Cook se remontan a antes de 2009, cuando la cadena dirigida por Miguel Fluxá estuvo cerca de cerrar la compra de los hoteles chiclaneros y los tres mallorquines por un montante cifrado en torno a los 110 millones de euros, muy por encima de los 71 millones en los que se cerró el acuerdo final (94 millones incluyendo la deuda neta de la sociedad en transacción). Hipotels también se interesó por estas propiedades pero finalmente no llegó a un acuerdo con Thomas Cook, vinculada comercialmente a Iberostar, y emprendió otros planes de crecimiento con la construcción del Hipotels Gran Conil, en la playa de La Fontanilla, que abrió en 2011.

Thomas Cook desembarcó en Chiclana en 1995 con la compra de los activos de Royaltur, la cadena de la familia Moll, pionera en el desarrollo turístico del en Novo. Eran el campo de golf, el Royal Andalus y tres parcelas más en las que construiría los hoteles Aldiana Andalusien y Andalucía Playa. En 2005, el grupo británico empezó a vender estas propiedades: la mayor parte del hotel Aldiana y una parcela que hoy sigue libre en primera línea de playa. Ahora se desprende de sus últimas propiedades.

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