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Felipe VI y don Juan Carlos visitan hoy el 'Elcano' tras su puesta a punto

  • Navantia entrega el buque a la Armada tras cinco meses de intensas reformas previas a su 90 crucero de instrucción

La familia Real al completo, a bordo del Juan Sebastián de Elcano, en enero de 1987, hace ahora 31 años. La familia Real al completo, a bordo del Juan Sebastián de Elcano, en enero de 1987, hace ahora 31 años.

La familia Real al completo, a bordo del Juan Sebastián de Elcano, en enero de 1987, hace ahora 31 años. / JOAQUÍN HERNÁNDEZ 'KIKI'

La importante puesta a punto a la que desde el pasado verano ha sido sometido el buque-escuela Juan Sebastián de Elcano en la factoría de Navantia de San Fernando antes de emprender su 90 crucero de instrucción, deparará hoy una visita insólita en La Isla. Los Reyes -Felipe VI y don Juan Carlos- se desplazarán hasta el Arsenal de La Carraca para conocer de primera mano el resultado de los trabajos que se han llevado a cabo para garantizar la continuidad del buque, botado en 1928 y camino ya de su centenario.

Será la primera visita que ambos monarcas realizarán conjuntamente a la provincia, lo que ha despertado cierta expectación en San Fernando desde que se conoció la noticia días atrás. El acto, no obstante, se circunscribirá exclusivamente al ámbito militar y, de hecho, no está previsto que los Reyes salgan del recinto del Arsenal de La Carraca, donde tiene su base el buque-insignia de la Armada. También acompañará en esta visita a La Isla de Felipe VI y el monarca emérito Don Juan Carlos la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, entre otras autoridades militares.

Los responsables de la reforma en Navantia destacan la variedad de trabajos realizados

Tras la intervención que se ha llevado a cabo para garantizar su operatividad, el Juan Sebastián de Elcano zarpará de Cádiz el próximo 11 de febrero para iniciar su crucero de instrucción número 90, una singladura muy especial ya que será la primera vez en la que el buque escuela afrontará el desafío de cruzar el cabo de Hornos, el punto más meridional de América. En su travesía -a la que pondrá el punto final el 11 de agosto con su regreso a Cádiz- tiene previsto hacer escala en los puertos de Funchal (Portugal), Las Palmas de Gran Canaria, Montevideo (Uruguay), Río de Janeiro (Brasil), Buenos Aires y Ushuaia (Argentina), Punta Arenas y Valparaíso (Chile), El Callao (Perú) y Charleston (EE UU), después de atravesar el nuevo Canal de Panamá, para a continuación regresar a la capital gaditana.

A bordo, en esta ocasión, navegarán bajo el mando del capitán de navío Ignacio Paz un total de 188 marinos, de los que 61 son alumnos guardiamarinas e infantes de marina.

De esta manera, Navantia entregaba ayer a la Armada el buque escuela tras cinco meses de obra en el arsenal de La Carraca. Los jefes de Proyecto, Miguel Ángel Brenes, y de buque, Miguel Ángel León Espresati, detallaban ayer que los trabajos han servido "para garantizar la operatividad del buque". Los trabajos comenzaron en agosto del año pasado y se han extendido hasta enero de este año, y han afectado a la cámara de máquinas, las habitaciones, las cubiertas, los tanques de gasóleo y agua dulce, y el casco.

Ambos responsables de la empresa pública explicaron que en la obra en Elcano han participado, dada la diversidad de trabajos y gremios intervinientes, más de 20 empresas y alrededor de 300 personas, entre calderería, soldadura, tubería, electricidad, carpintería, aislamiento, habilitación, mecánica, pintados, limpiezas y maniobras.

Añadieron que "el plazo ha sido muy ajustado a la vista del volumen de obras, las cuales se han ido incrementando al ir apareciendo nuevos frentes de trabajo, según se iban realizando los inicialmente previstos. Se ha trabajado a 24 horas, en tres turnos de ocho horas, los siete días de la semana".

Sobre la dificultad de la reforma en el buque, indicaron que "en este barco nada es fácil. Hay que recordar que su puesta de quilla data de 1927, por tanto su construcción se realizó con los materiales y métodos de entonces, muy diferentes de los actuales. Además, se trata del barco-embajada de nuestra Armada, por lo que la calidad y la estética visibles deben respetarse al máximo. No se parece a trabajar en ningún otro barco de los habituales y esto entraña nuevos retos todos los días, tanto para nuestra empresa, como para las compañías auxiliares".

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