El drama de la inmigración

Tres guardias civiles se lanzan al mar y evitan el naufragio de 34 personas

  • Agentes de la Guardia Civil intervienen para recuperar el control de una patera con 33 ocupantes en la zona de El Cañuelo

Comentarios 6

La Guardia Civil evitó ayer una tragedia frente a las costas de Tarifa al salvar de un naufragio prácticamente seguro a las 30 personas de una balsa neumática a la deriva. Tres agentes del instituto armado, que no dudaron en lanzarse al mar, también sacaron del agua a otras tres personas que se habían arrojado desde la embarcación para tratar de ganar a nado la playa de Los Alemanes pese al fuerte oleaje. El patrón, que abandonó la embarcación tras quedarse sin motor, logró escapar mientras que un migrante más, que también ganó la costa a nado, fue localizado en las cercanías.

El rescate se produjo sobre las 7:00, cuando se recibió el avisó de la posible llegada de una patera con una treintena de migrantes a la playa de Los Alemanes, cerca de Bolonia. La lancha era seguida de cerca por Salvamento Marítimo, si bien hacía caso omiso a sus señales y seguía navegando rumbo a Punta Camarinal.Varias patrullas de la Guardia Civil establecieron un dispositivo en tierra. Cuando la embarcación estaba a unos 50 metros de costa, el patrón se lanzó al agua seguido de otras cuatro personas. La embarcación se quedó a la deriva y sin motor, con grave riesgo de naufragio, con 30 personas a bordo, en su mayoría menores, según la Guardia Civil. El buque de Salvamento no podía acercarse a ella por el riesgo de encallar. El patrón y uno de los migrantes consiguieron alcanzar a nado la costa y huir a pie por una zona rocosa. Los agentes sólo lograron encontrar luego al migrante.

De las otras tres personas que se tiraron al agua, dos lograron aferrarse a una roca a unos diez metros de la zona segura del acantilado. El tercero no logró llegar a tierra y se hundió, llegando a desaparecer por completo bajo el agua.

Tres agentes se lanzaron al agua al presenciar la escena. Uno de ellos sus consiguió salvar a la persona hundida, mientras que el otro nadó hacia la embarcación para evitar su zozobra porque estaba a la deriva sin máquina. El agente logró liberar una cuerda que se había enrollado a la hélice del motor y hacerlo funcionar de nuevo, por lo que pudo conducir la balsa hacia la embarcación de Salvamento.

El agente que auxilió al migrante que estaba hundido tuvo problemas para llegar a costa porque la resaca y el fuerte oleaje lo estrellaban repetidamente contra las rocas. Un tercer guardia civil se lanzó al agua para auxiliarles.

Los tres agentes tuvieron que ser atendidos en un centro sanitario por lesiones y cortes leves producidos por las rocas.

Una vez agrupados, los 34 migrantes (los 30 de la balsa, los tres rescatados del mar y el cuarto que tocó tierra) fueron llevados hasta Barbate.

En total, las autoridades españolas rescataron ayer a 98 personas de las aguas del Estrecho de cinco embarcaciones. 20 fueron conducidos hasta el puerto de Tarifa y el resto a Barbate. 

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios