Gastronomía José Carlos Capel: “Lo que nos une a los españoles es la tortilla de patatas y El Corte Inglés”

CONSUMO

Los tres factores que están cambiando la dinámica de consumo en los españoles

Una empleada despacha en la sección de comida preparada.

Una empleada despacha en la sección de comida preparada. / Juan Carlos Vázquez

Evidentemente la crisis económica en los hogares, provocada por el aumento del coste de la energía, y, por ende, de los alimentos en los supermercados, así como por el aumento del coste de la vida en relación a la subida de los precios de los sueldos y la tasa de desempleo, ha obligado a los consumidores a cambiar muchos de sus hábitos de consumo. La primera, como una cuestión de causa-efecto es que más de la mitad de los españoles ha cambiado de supermercado habitual para ahorrar costes. Además, están surgiendo con fuerza nuevos conceptos basados en el ahorro y la solidaridad como la red de supermercados colaborativos. Y hay más factores que afectan en el comportamiento de los consumidores. Estos son los tres factores que están cambiando la dinámica de consumo de los españoles. Un estudio de Aecoc, Alimentación de conveniencia – Ready to eat los diferencia claramente

Conveniencia

Nuestra falta de voluntad para seguir una dieta equilibrada y sana para nuestro organismo nos conduce a decantarnos siempre por los llamados productos de conveniencia. Es decir, aquellos que no nos suponen tiempo ni esfuerzo de comparación, y podemos sustituirlos por otros en el caso de no encontrarlos con facilidad. Ya saben: lo que conviene, a casa viene. Productos como las pizzas, las ensaladas limpias y listas para el consumo y los batidos y yogures bebibles se están convirtiendo en productos must en las cestas de la compra españolas. La salud pierde importancia en estas ocasiones, creciendo el capricho o el placer.

Escasa formación en la cocina

El segundo factor que está influyendo en nuestra forma de comprar y de consumir los alimentos es la falta de habilidad culinaria. Salvo honrosas excepciones o por cuestiones laborales, hemos pasado de que en el hogar algún miembro de la familia (o todos) tuvieran conocimientos para preparar todo tipo de platos a que casi uno de cada dos consumidores (42%) reconozca abiertamente que se decanta por comprar directamente platos preparados porque no le apetece o no sabe cocinar. Porque por muchos programas de cocina que se emitan en televisión, para muchos cocinar se considera como algo difícil en lo que hay que invertir demasiado.

Falta de tiempo

Y ahí está el tercer factor, y posiblemente el más importante, que está haciendo que la dinámica de consumo de los españoles cambie en la última década. La dinámica de vida estresante que lleva la inmensa mayoría de personas hace que el tema de la cocina pase a un segundo plano. El 56% de los ciudadanos declara consumir productos listos para comer por falta de tiempo (y muchos más que lo harían si encontraran más recetas sanas en la oferta).

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios