La ciudad vuelve a mirar a su puerto

En los últimos años muchas ciudades portuarias han resuelto su relación con sus muelles, pero Cádiz aún busca su modelo

Cuesta entender que la capital de provincia con el término municipal más pequeño de España cuente con tantos edificios abandonados. Uno de ellos es el que en su día se llamó Ciudad del Mar, que en realidad formaba parte de un proyecto inacabado surgido a raíz de la lluvia de millones que llegó a rebufo de Sevilla a otras localidades vecinas con motivo de la Expo 92. La idea era ambiciosa y tenía ciertos paralelismos con la relación que Barcelona estableció con su puerto, a raíz de las Olimpiadas. Se pensaba para esa zona que hoy conocemos como Puerto América en un punto de ocio, comercio, hostelería, hoteles... Pero aquello no sólo quedó en el olvido, sino que Cádiz sigue buscando un modelo. En cambio, en estos 26 años que lleva abandonado el edificio de mármol blanco (hoy sucio y tapiado) que simboliza muchos fracasos, buena parte de las ciudades portuarias de este país han resuelto su relación con sus muelles.

Con todas las precauciones que hay que tomar cada vez que se anuncia un proyecto, la llegada de una inversión privada para resucitar la vieja idea de la Ciudad del Mar hay que saludarla con optimismo, aunque siempre recordando que ya hemos escuchado muchas veces que Puerto América levantaría el vuelo y dejaría de ser ese simple muelle de atraque deportivo que la mayoría de los gaditanos -no digamos ya los turistas- jamás pisan.

Para que esto no vuelva a suceder será bueno echar mano de la hemeroteca y saber que tras la Expo llegó una crisis que empantanó buena parte de los proyectos de campanillas que, como un cuento de la lechera, se escribieron en torno a aquel año, 1992, que reposicionó a España en el mundo. Pero esa crisis no duró siempre, de hecho, en comparación con la que acabamos de sufrir, duró muy poco. Hubo intentos de volver a dar vida a la Ciudad del Mar y si todos encallaron fue debido a la falta de entendimiento entre administraciones de distinto signo y a la desconfianza que siempre existió entre Ayuntamiento y Autoridad Portuaria.

El máximo responsable del puerto en la actualidad, el veterano José Luis Blanco, ha mostrado como filosofía una predisposición a esa integración de ciudad y puerto. En los últimos tiempos se han celebrado muchos foros de interés en los que se han expuesto interesantes ideas. Es indudable que un empujón a Puerto América con la puesta en marcha de un proyecto que elimine esa triste ruina que se erige hoy en su muelle desanudaría muchas desconfianzas y haría a Cádiz competitiva en el suculento mercado de los cruceros, además de recuperar un espacio atractivo para una ciudad tan falta de ellos y tan falta de autoestima.

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