El Gobierno baja, al fin, el IVA de las mascarillas

Pese a las reticencias del Gobierno adar el paso, era notorio que el precio de las mascarillas era muy alto. La presión social ha dado finalmente sus frutos

Tras meses sosteniendo que era imposible porque la Unión Europea lo impedía, el Gobierno tuvo ayer que anunciar, al fin, que aprobará la próxima semana un decreto ley para la rebaja del IVA de las mascarillas desechables del 21% al 4%. Lo hizo ayer por sorpresa la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante el primer debate sobre los Presupuestos Generales del Estado. La ministra andaluza consiguió así un golpe de efecto que consiguió tapar el hecho de que ERC y Bildu -dos partidos que tienen por objetivo la liquidación de la soberanía nacional- han apoyado los primeros pasos de estas cuentas. Sin embargo, pese al oportunismo del anuncio y a la poca claridad con la que ha actuado el Gobierno en este asunto, no podemos más que saludar esta drástica bajada del IVA en un producto, las mascarillas desechables, que son fundamentales para la salud individual de los ciudadanos y, por tanto, para la lucha contra la pandemia del coronavirus. Era notorio que las mascarillas tenían un precio muy elevado, y que su adquisición suponía un gasto excesivo para las familias españolas. En este sentido, la presión social ha sido fundamental para que el Gobierno haya decidido la bajada del IVA. Lo contrario sería incomprensible en un Ejecutivo que afirma tener la igualdad como una de sus banderas. En general, e independientemente de la ideología, parece que hay un consenso en Europa para que la batalla contra el virus no suponga un aumento aún mayor de la desigualdad entre los ciudadanos, un problema que está creciendo preocupantemente en los últimos tiempos. Mascarillas, hidrogel, medicamentos y vacunas deben estar garantizados no sólo a los colectivos socialmente más vulnerables, sino también a unas clases medias cada vez más depauperadas por la crisis económica que ha supuesto la irrupción del coronavirus. El mantenimiento de los altos precios de las mascarillas hubiese supuesto lanzar el mensaje a la sociedad de que el Gobierno tiene una actitud fiscal extractiva hacia las clases medias, que son las que siempre mantienen a flote al país.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios