DIARIO DE CÁDIZ En la batalla del coronavirus: mantenemos nuestra cita en los quioscos con despliegue informativo sobre la pandemia

La Faffe y el uso electoralista del Parlamento

Situaciones como la vista ayer en la comisión de la Faffe socavan el prestigio del Parlamento de Andalucía

Los ciudadanos asistimos ayer al muy poco edificante uso del Parlamento de Andalucía con fines claramente electoralistas. Pese a estar a sólo 72 horas de las elecciones generales del próximo domingo y a que, como es tradición, toda la actividad parlamentaria -empezando por el Pleno- estaba en suspenso, la comisión que investiga los graves hechos de la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (Faffe) había decidido citar a declarar ayer a los ex presidentes andaluces Manuel Chaves, José Antonio Griñán y Susana Díaz, y a la ministra María Jesús Montero. Nadie pone en duda la necesidad de investigar a fondo unas actitudes execrables que supusieron el uso indebido de un dinero que debía ir destinado a los desempleados y que, incluso, llegó a usarse en francachelas en un conocido burdel de Sevilla. Sin embargo, hay que ser muy ingenuo para creer que la comisión, presidida por el diputado de Ciudadanos Enrique Moreno, no tenía la clara intención de aplicar una pena de telediario a los citados con el objetivo de desgastar al PSOE de cara al próximo domingo. En este sentido, PP, Cs y Vox usaron la comisión de una manera irresponsable, faltando al respeto al propio Parlamento andaluz.

A esta irresponsabilidad de los partidos del Gobierno y Vox hay que sumar la clara actitud de bloqueo del PSOE, que decidió plantar a la comisión. Pese a que la ley deja claro que es obligatorio acudir a declarar cuando una comisión de investigación así lo decide, todos, excepto Chaves, decidieron no darse por enterados alegando la ignorancia de la citación. Sólo Montero se excusó en tiempo y forma al alegar un informe del Consejo de Estado que defiende que los ministros no están obligados a comparecer ante una asamblea regional. Por su parte, Chaves acudió y protagonizó los momentos más polémicos de la jornada al negarse a declarar tras una breve intervención inicial y retirarse de la comisión, manteniendo un tenso debate con el presidente de la misma, que llegó a levantarle la voz al que fuese presidente de Andalucía 19 años.

En definitiva, unos y otros ofrecieron un espectáculo muy poco edificante cuyo origen estuvo en el uso electoralista de una comisión que debería dedicarse a buscar la verdad de los hechos, no a conseguir votos para unos determinados partidos. Situaciones como las vistas ayer alejan aún más a la ciudadanía de los políticos, aumentando la desafección y socavando el prestigio del Parlamento andaluz.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios