El voto andaluz

El PSOE está gobernando durante casi 40 años porque es el partido que mejor se adaptó a la mayoría andaluza

Las encuestas de las autonómicas confirman lo que ya se sabía: en Andalucía hay un voto bastante definido: un 20% es de derechas, un 20% (o un poco más) es de izquierdas y el 60% restante oscila entre el centro derecha y el centro izquierda. Pero, indudablemente, es más de centro izquierda que de centro derecha. Aparte de las leyendas urbanas sobre el voto cautivo, el clientelismo de la Junta, y todo lo que eso originó, el motivo por el que el PSOE está gobernando durante casi 40 años en esta comunidad me parece simple: es el partido que mejor se ha adaptado a la mayoría andaluza. En la que, por cierto, el voto urbano es más importante que el rural.

Mientras en el PP, y ahora en Ciudadanos, no lo entiendan así, seguirán perdiendo elecciones. Entre los populares quien mejor entendió eso fue Javier Arenas, que a pesar de su falsa fama de perder siempre, es quien ha conseguido los mejores resultados históricos para el PP, en las autonómicas de 2012, cuando superó en votos al PSOE de Griñán. Pero no alcanzó la mayoría absoluta. Entonces Ciudadanos todavía no pintaba nada en Andalucía.

En alguna ocasión le comenté a Antonio Sanz, por entonces secretario del PP andaluz, que nunca gobernarían si no le arrebataban votos de centro izquierda al PSOE. Sin ese trasvase no tienen nada que hacer en San Telmo, excepto aplaudir a Susana Díaz. Antonio Sanz y Javier Arenas ya han relatado, en múltiples ocasiones, el viraje que hicieron para desengrasar caspa y captar votos andalucistas, que antaño eran importantes. Aparte de algún fichaje, llenaron los mítines del PP andaluz de banderas blancas y verdes, de las que ahora no se ve ninguna. Fueron los mejores años del PP, aunque les faltó rebañar más votos al PSOE, a pesar de derrotarlo en las capitales.

Cuando irrumpió Ciudadanos lo hizo como un partido liberal, de centro, que incluso ha apoyado a Susana Díaz para ser presidenta. Por ahí pueden conseguir votos de centro izquierda. Pero llegó un momento en que Albert Rivera le dio un adelantamiento al PP por la derecha, con regocijo de los vendedores de banderas españolas. Entre eso y el sobrevalorado mitin de Vox, al PP le han entrado dudas, que le pueden llevar a los peores resultados de su historia.

Pablo Casado todavía no se ha enterado de cómo es Andalucía, y no digamos la Tejerina, pero si sus compañeros no se lo explican, y si él no lo entiende, el 2 de diciembre se puede enterar. Y conste que no lo digo por el regreso de Zoido, que es el candidato del PP con mejor palmarés en Sevilla capital, a pesar de los altibajos, sino porque derechizarse a lo Fraga sería un error.

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