Con la venia

Fernando Santiago

fdosantiago@prensacadiz.org

La teoría del caos

Si una mariposa aletea las alas en Tokyo, cae una tromba de agua en La Coruña, lo que aplicado a Cádiz significa que si se quitan 20 meses de diferentes terrazas se pierden 500 puestos de trabajo, según nos han contado. Senso contrario hay que pensar que había 500 camareros atendiendo a 80 clientes con lo que tocaban más o menos a seis camareros por cliente. Te pondrían siempre la cerveza fría, la ensaladilla del tiempo, el guiso caliente, siempre rápidos y con una sonrisa, sin decir "caballero" cada dos por tres, serían tantos para atender a cada cliente que podría un camarero dedicarse al interrogatorio correspondiente ("¿el café lo quiere con leche caliente o fría?¿en taza o en vaso?¿con azúcar o con sacarina? ¿con más leche que café o mitad y mitad?" como un diálogo de El Crack). La teoría del caos tiene esa peculiaridad gaditana : las plazas son de LLORECA y si queda algún sitio libre, que las usen los ciudadanos. Los niños que se sienten y pidan algo , que dejen de joder con la pelota , mejor una GameBoy y una consumición. Si alguien osa decir que las calles y las plazas son de todos los ciudadanos serán señalados como unos perversos derrotistas que pretenden acabar con el empleo y la riqueza de la ciudad. Da lo mismo que se pretenda aplicar una ordenanza acordada hace unos meses. Habrase visto semejante desfachatez, poner en marcha una norma. Inaceptable. Cádiz es así: las cofradías que viven del dinero público se alteran porque les piden que paguen impuestos, como si el dinero público creciese en los árboles. Qué escándalo, pedir el IVA de las sillas. Esa legión de angangos a bordo de patinetes pueden ir por donde les dé la gana, zonas peatonales, aceras o lo que sea menester y al que le pese que reviente, que aplicar normas es de fachas. Si se atropella a alguien encima no querrán ustedes que el intrépido conductor se pare a ver si el peatón ha sufrido algún daño. Ese es el Cádiz de al que le pese que reviente, del yo mí me conmigo, el de el que venga detrás que arree. Ni pagar impuestos, ni circular por la zona señalada ,ni respetar el espacio público. Todo por la cara, ya pagará el francés el vino que se ha bebido. Antes era el Cádiz de la paguita, el ¿lo quiere con IVA o sin IVA?, el de las obras sin licencia. Ahora es el de no pago IVA porque yo estoy al margen, pongo las mesas de mi terraza donde me da la gana, los camareros que trabajen 12 horas, los patinetes que circulen donde quieran y la policía local en Babia.

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