El alambique

Juan / Clavero

Los temporales

EL hombre es el único animal que tropieza muchas veces en la misma piedra, o que se topa con el mismo río. Nuevas inundaciones en los mismos lugares que las sufrieron en 1996, en 1963, en…, y cada vez con peores consecuencias por haber más viviendas, más infraestructuras, más… donde nunca debieron haberse construido.

No aprendemos que la naturaleza necesita su espacio, que no podemos ocuparlo todo. Y no sólo no aprendemos, sino que los mismos que nos han llevado a este desorden hidrológico y territorial claman por más de lo mismo, más pantanos donde ya no cabe ninguno, más encauzamientos, que son los responsables de muchas de estas inundaciones, más ayudas a los que han construido sin ton ni son donde les ha dado la gana…

El clima mediterráneo, y por ende los ríos, es muy irregular, y nos tenemos que adaptar a este régimen natural.

Los ríos tienen caudales muy variables, en épocas de estiaje casi se interrumpe el flujo de agua, en época de temporales se desbordan.

La planificación hidrológica y territorial debe tener en cuenta estos fenómenos naturales; de hecho, en los Planes Generales de Ordenación Urbana es preceptivo que el informe vinculante del organismo de cuenca, en nuestro caso de la Agencia Andaluza del Agua, certifique que los nuevos suelos urbanizables que se recalifican están exentos de riesgo de inundaciones.

¿Qué ha pasado entonces? Pues que estos informes se han supeditado a las presiones especulativas de los regidores de turno, los mismos que ahora claman ayudas, y de las empresas constructoras, que en estos casos se encuentran "missing".

Y que el descontrol urbanístico ha llevado a urbanizar zonas de alto riesgo de inundación, junto a ríos o en antiguas lagunas desecadas, con la connivencia total de las administraciones que deberían haberlo evitado: Ayuntamientos, Junta de Andalucía y las antiguas Confederaciones Hidrográficas. Más aún, en los nuevos planes generales, en vez de determinar la eliminación de esas urbanizaciones ilegales en zonas de alto riesgo de inundación, se están legalizando, y una vez inundadas, los responsables públicos y dirigentes de todos los partidos rivalizan por ofrecer a sus propietarios ayudas para que vuelvan a reconstruirlas. Unos votos muy mojados. Tenemos poca memoria.

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