Pablo-Manuel Durio

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Un resultado y 11 meses por delante

Las autonómicas van a servir a los partidos para analizar aciertos y errores y plantear las estrategias adecuadas de cara a las municipales de mayo de 2023

Un gaditano observa atentamente las distintas papeletas en las elecciones del 19 de junio.

Un gaditano observa atentamente las distintas papeletas en las elecciones del 19 de junio. / Lourdes de Vicente

No son extrapolables, pero sí dejan indicios. El ciudadano distingue cuando vota ante una urna que decide el gobierno de España, el de Andalucía o el de San Juan de Dios, pero en cada elección -y en los últimos años son constantes las citas- se adivinan tendencias o se reflejan corrientes sobre las que toman nota los distintos partidos y que pueden servir como punto de partida de las estrategias a desarrollar en el futuro. Por eso los distintos partidos a nivel local andan desde el domingo descomponiendo el resultado electoral, desentrañando los 57.253 votos emitidos en Cádiz para ver la evolución respecto a resultados anteriores, cómo se ha comportado el votante según la zona o el barrio, qué ha decidido cada mesa y cuáles son los porcentajes en los que más atención deben poner.

El 19-J ha dejado un nuevo escenario político en Andalucía y también en Cádiz capital. Y aunque a buen seguro en las municipales del próximo año el resultado será bien distinto, lo ocurrido el domingo arroja una serie de claves que pueden ser interesantes para todos los partidos con aspiraciones de acceder a la Alcaldía que hoy ostenta José María González y su alianza con Ganar Cádiz.

En primer lugar, y el propio alcalde así lo ha percibido nada más conocer los resultados del domingo, es que el futuro de Adelante Cádiz pasa por mantener esa coalición con Ganar Cádiz que mantiene a la izquierda municipal unificada bajo una misma sigla que en 2019 rozó la mayoría absoluta pero que para los próximos comicios barrunta una caída cuyo calado está por comprobar. No han escondido nunca ni Ganar Cádiz ni anticapitalistas que hay que seguir apostando por ir unidos, aunque eso siga suponiendo una rara excepción en las relaciones entre Izquierda Unida y Adelante Andalucía, que han vuelto a evidenciarse tras las elecciones del domingo y el cruce de acusaciones entre Inmaculada Nieto y Teresa Rodríguez. Y fue el alcalde quien horas después de cerrarse las urnas insistía en que la alianza con Ganar Cádiz debe mantenerse para no dividir esa izquierda gaditana y complicar más la presencia de concejales en la Corporación.

Este será el trabajo clave que Adelante Cádiz deba acometer en los próximos meses, además de la búsqueda del candidato idóneo que sustituya a José María González en caso de que finalmente decida no repetir como candidato; un asunto, por cierto, que ha vuelto a salir a la luz precisamente por parte de Teresa Rodríguez, que estos días viene recordando el acuerdo firmado por su partido respecto a la continuidad de los cargos representativos, un acuerdo que el alcalde se saltaría si se presenta a unas terceras elecciones (como se ha saltado la propia Rodríguez, que ahora anuncia que no volverá a presentarse en el futuro).

El escenario del PP

En el Partido Popular, claramente favorecido por la corriente lograda por Moreno Bonilla y por el auge que le pueda dar a nivel nacional la llegada de Nuñez Feijoó, la clave a nivel municipal pasa por elegir al candidato. Los populares hace meses que saben que en mayo de 2023 se va a jugar bastante, ya sea con Kichi de candidato a la reelección o sin él. El partido a nivel local maneja encuestas que le son muy favorables y que reflejarían un cansancio importante de la ciudadanía hacia el actual gobierno municipal; datos estos que no han hecho si no reafirmarse con las autonómicas del domingo (con la prudencia lógica de no extrapolar los resultados al plano municipal).

Así las cosas, en el seno del partido se antoja fundamental el candidato que definitivamente encabece la lista para intentar el asalto a la Alcaldía. La opción de Juancho Ortiz, que está cumpliendo con creces un papel que no era fácil como líder de la oposición en estos tres años que ya se han cumplido de mandato, no termina de parecer sólida por la conexión con el electorado; y el problema es que en el entorno cercano no parecen haber muchas opciones. José Manuel Cossi, que viene cogiendo cada vez más protagonismo, y Bruno García, que acaba de ser elegido parlamentario por Cádiz, son las opciones más comentadas, a las que podría unirse algún rostro femenino del partido.

Difícil realidad para PSOE y CS

Muy distinto se antoja el escenario de un Partido Socialista que parece ir en descomposición en Andalucía y que cada cuatro años refleja un hundimiento mayor a nivel local. El resultado del domingo provocó incluso que la sede gaditana del partido quedara huérfana de militantes y muda ante los medios de comunicación, en un inicio nada positivo para los nuevos responsables provincial (Ruiz Boix) y local (Ortega). Para colmo, el candidato que llevaba meses asomando, José Pacheco, habría trasladado su intención de no liderar ninguna lista a la Alcaldía, por lo que Óscar Torres, el actual portavoz, sería la mejor baza de los socialistas. Todo ello sin perder de vista la corriente nacional de un gobierno liderado por Pedro Sánchez con múltiples fisuras con sus socios y con importantes frentes que se le han abierto por el camino (especialmente la pandemia, los problemas diplomáticos internacionales o las espectaculares subidas de precios).

El cuarto partido con representación en la actual Corporación, Ciudadanos, tiene ante sí también un muy incierto futuro. Muy apagado a nivel nacional y desaparecido ya en el Parlamento andaluz (donde ha pasado de 21 parlamentarios y la vicepresidencia del gobierno a ningún escaño, en un monumental descalabro) lo que ocurra con la formación naranja en los próximos meses es una absoluta incógnita, tanto a nivel nacional como local, con dos concejalas en la actualidad que no lideraron la lista en 2019 (en favor de Domingo Villero, que terminaría marchándose del grupo poco después de tomar posesión como concejal) y que no está nada claro que vayan a querer hacerlo en 2023.

Los problemas nacionales de este partido que fundara Albert Rivera se multiplicaron en Cádiz cuando tomó la decisión de no seguir confiando en Juan Manuel Pérez Dorao, apostando en su lugar por el fallido proyecto de Villero. Y esas consecuencias pueden alargarse hasta el próximo mes de mayo.

La posible entrada de Vox en la Corporación

A todas estas claves concretas de cada sigla política hay que unirle la de Vox, que sigue dando un considerable porcentaje de votos en cada convocatoria electoral en Cádiz y que tiene por delante la misión de conformar una candidatura sólida con un cabeza de lista adecuado para intentar el ingreso en el Ayuntamiento. No tuvo apenas relevancia este partido de derecha en las municipales de 2019, con una descafeinada Ana Peral que apenas hizo campaña y 2.294 votos que no le permitieron obtener un solo concejal.

Vox asoma ahora a estas próximas municipales con un aparato más sólido que el de hace tres años y con sede propia en la capital recientemente inaugurada, lo que se presumen como signos de que la apuesta por el Ayuntamiento será firme y fuerte.

Once meses tienen todos estos partidos, así como el resto de siglas minoritarias y esas posibles plataformas ciudadanas que puedan concurrir, para preparar programas, candidatos y estrategias con las que intentar hacerse con los 27 sillones del Salón de Plenos de San Juan de Dios.

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