A bote pronto

Fernando / Melero

Sin un punto de encuentro

A nadie de Chiclana se le escapa que el centro de la ciudad se convierte en un desierto una vez que cae la tarde. Se hace difícil sobrellevar un negocio en estas condiciones, ya sea de hostelería o de cualquier otra actividad comercial. Y es que, a diferencia de otras ciudades, Chiclana no dispone de un punto de reunión o de encuentro cargado de establecimientos, sobre todo de hostelería, en el que se palpe el ambiente. La prueba de ello está en que cuando se monta una feria de la tapa o cualquier otro evento festivo, la gente acude en masa y consume, pese a estos difíciles momentos económicos. Desde mi punto de vista, han sido muchos los años desaprovechados sin que ninguna formación política haya sido capaz de poner remedio a esta situación para que el centro sea un lugar para quedar, al menos los fines de semana. En este último punto juega un papel muy importante el Ayuntamiento y los hosteleros. Pero en estos casos suele pasar lo de siempre, unos y otro se echan la culpa. La cuestión es que no se trata de buscar culpables, sino de encontrar soluciones. Habrá más de uno, o de cien, que no coincidan con este análisis y esté equivocado, pero no somos pocos los que envidiamos el ambientazo que hay en el centro de otras ciudades cercanas.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios