Las promesas de Teófila

Ahora, cuando le toca verlo desde el otro lado de la verja del muelle, tiene la ocasión de cumplir lo que pedía

Uno de los motivos por lo que Teófila Martínez estuvo durante 20 años como alcaldesa de Cádiz es porque cumplía sus promesas. Mejores o peores, pero no las olvidaba. Planteó e impulsó algunos proyectos de ciudad ambiciosos, como el soterramiento del tren y la reurbanización de Extramuros, o el segundo puente, o el Bicentenario. Por ello, ganó cinco elecciones municipales y fue la más votada en la sexta (ya sin mayoría absoluta); aunque también fue muy criticada. Normal en una ciudad donde muchos se complacen en no hacer nada, ni proponer alternativas, ni cumplir lo que prometen. De Teófila decían algunos que es aparejadora y se le nota. Mujer con casco, a pie de obra, más que de salones o despachos.

Al llegar al cargo de presidenta de la Autoridad Portuaria parecía que a la ex alcaldesa se le ofrecía la oportunidad de un retiro dorado. Un cargo para elefantes de retirada, en el que se puede contemporizar, y a una edad en la que se podría jubilar. Sin embargo, aunque ya no sea la alcaldesa, se lo ha tomado como una oportunidad. El Puerto es muy importante para Cádiz. El Puerto ha sido el lugar por dónde entró la riqueza o la ruina. El Puerto es una de las claves para que la ciudad progrese o se hunda.

En sus tiempos de la Alcaldía mantuvo serias diferencias con los presidentes portuarios. Con todos, en general, aunque con unos más que con otros. Ahora, cuando le toca ver el asunto desde el otro lado de la verja del muelle, tiene la ocasión de cumplir lo que pedía y de trabajar para que el puerto se integre en la ciudad y la ciudad en el puerto. Algo que durante muchos años no ha sido posible. Por eso, es importante que vaya a abrir las instalaciones portuarias, cuando estén terminadas las obras del carril bici, incluso con nuevas puertas.

Como aquí se critica todo, pasó lo mismo cuando atrajo las grandes regatas. Aunque la primera fue la de 1992, cuando estaba Carlos Díaz como alcalde. En los días de las regatas, así como en otros eventos excepcionales, se pudo apreciar que el puerto funcionaría bien como ese gran centro de ocio que han creado en otras ciudades (como Barcelona, Alicante o Málaga), aprovechando la liberación de suelo con los traslados de instalaciones portuarias.

El Puerto mejoró en los últimos años, con José Luis Blanco, que abrió un periodo menos hostil y más comprensivo. El enfrentamiento entre los intereses portuarios y los de la ciudad ha sido perjudicial para Cádiz y para el puerto. No son intereses contrarios, sino complementarios. A ver si se nota.

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