Torre Alta

Tito / Valencia

Una pasión muy terrenal

SE terminó. Mucho antes de que nos diéramos cuenta y también de lo que nos gustaría. Pero como solemos decir los cofrades, ya queda menos para la próxima Semana Santa. Han sido unos días de rezos, de sentimientos, de añoranzas, de recuerdos, de peticiones, de encuentros, de rincones encontrados durante muchos años, de agradecimientos por acompañar a tu Virgen en un lugar privilegiado. Pero hoy no toca, hoy no quiero hablar del olor de las flores de los pasos, ni de la buena música, ni de la imaginería, ni del barroquismo de los atributos, ni de la carga cada vez menos de La Isla. No hoy no toca o no quiero hablar de esto. Hoy me quiero significar en la otra Semana Santa, en la otra Cuaresma. Esa que se lleva durante todo el año. Porque existe una Cuaresma, una Pasión terrenal que cada vez afecta a mas personas, a mas familias y que la sociedad esta permitiendo.

Miramos los pasos, les rezamos, nos recogemos en la oración pública y también en la interna de los cultos, pero luego vemos la realidad del testimonio. No creo equivocarme si digo que hoy existe una Pasión terrenal, o más exacto, hoy más que nunca podemos comprobar las semejanzas de la Pasión con la realidad que estamos viviendo. Dice el Papa Francisco que la pobreza es el centro del evangelio. El sufrimiento del evangelio hoy existe en la sociedad. La exclusión social es el testimonio del sufrimiento de un evangelio que hoy es la vida de muchas personas. Hagan comparaciones con la realidad. Los sin techo, los inmigrantes, la pobreza energética, la pobreza infantil, el paro, la lucha diaria de muchas familias para poder adquirir un poco de comida. Hoy contemplamos como la brecha de las desigualdades se va agrandando. La pobreza infantil, la exclusión social infantil, es una lacra que debe de llenar de vergüenza a una sociedad, a pesar de los solidaridad que ofrece, que se esta acostumbrando a convivir con estos niveles de desigualdades.

Pónganle ustedes nombres a los responsables de esta tragedia. Da igual el nombre. Da igual las políticas. Las noticias de esta semana han destacado la gran ocupación hotelera, el aumento del turismo. Pero junto a esto no podemos olvidar que los comedores sociales siguen llenos, que los sin techo siguen aumentando, que las Cáritas necesitan ayudas, que los comedores infantiles necesitan funcionar en vacaciones. Hoy el trabajo precario no garantiza comer, no da estabilidad a las familias. Dice Cáritas, en su informe, que el 14% de los trabajadores son pobres, que no les llega para el mantenimiento del hogar. También informa que el 24% de la población de la provincia de Cádiz está en exclusión social y que el 39% en riesgo de pobreza.

Es una cuaresma dramática que se vive en silencio, en soledad, que se llora en cualquier rincón, sin música, sin flores, a cara descubierta. Una cuaresma que no necesita de carteles ni pregones que la anuncien. Es la realidad de muchas familias que viven detrás de las frías estadísticas.

Y las cofradías lo saben. Lo saben porque tienen a su cargo la ayuda a muchas familias. La labor social de las hermandades es una de las principales de la Iglesia. Tienen un compromiso social importante. Es la otra Pasión, la del día a día, la que no tiene presente, la que no ve el futuro, la que no cuenta con la esperanza. Una vida que es un Calvario. Es la otra, la terrenal.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios