Desde el fénix

José Ramón Del Río

La naturaleza humana

NO sé que opinión tiene usted de sus semejantes. Si piensa, como Jean-Jacques Rousseau, que el hombre es bueno por naturaleza y que es la sociedad la que lo corrompe o si, por el contrario, como opinaba Hobbes, el hombre es un lobo para el hombre. Supongo que su opinión dependerá mucho del estado actual de sus relaciones con sus vecinos o con su jefe. Cualquier opinión es válida, aunque los que se han instalado en el "buenismo", hoy tan de moda, por el ejemplo que nos dan desde la alta magistratura de la Nación, no dan una explicación para el egoísmo innato que se aprecia en las criaturas desde su más tierna infancia y que sus padres intentan corregir, enseñándoles a compartir.

Viendo la televisión se hace difícil creer en la bondad innata del hombre. Por lo menos a mí me lo ha parecido cuando he visionado, casi sucesivamente -y eso que veo poca televisión- al energúmeno de John Cobra, que siguiendo el ejemplo de mala educación que dio el ex presidente Aznar, haciendo la "peseta" a los estudiantes de la Universidad de Oviedo, que le llamaban asesino, nos dedicó otra múltiple, a toda la audiencia, y encima en una televisión pública que todos pagamos. De zaping en zaping, me asombro viendo comparecer, toda pericompuesta a la esposa del maltratador que, a su vez, maltrató, hasta casi matarlo, a quien había salido en su defensa y lo hacía, no sé para que -aunque sí sé que pagada- porque no tuve estomago para oírla. Y ya con muy poco optimismo sobre la condición humana, veo las escenas de Chile, en las que algunos se aprovechan de las consecuencias del terremoto, para llevarse, de tiendas y supermercados, alimentos y bebidas, incluso electrodomésticos, que no eran para satisfacer sus necesidades, a juzgar por el volumen de lo que transportaban.

El contrapunto a tan tristes noticias lo pone, como todos los años, la Junta de Andalucía con la concesión de medallas y nombramientos de hijos predilectos, con motivo del 28 de febrero. Entre las medallas destaca la otorgada al Grupo Joly, editor del periódico que tiene usted entre sus manos. Se ha tardado en reconocer a una empresa que editaba un periódico y ahora edita nueve en Andalucía. Pero incluso, don Manuel Clavero, que dimitió como ministro por no estar de acuerdo con su gobierno que no quería la autonomía plena de Andalucía, tuvo que esperar 16 años para que le dieran su medalla. Y eso que, sin su plante, la Junta de Andalucía no sería lo que es hoy. El que sigue esperando, como escribía Ignacio Martínez días pasados, es el autor de Andalucía ¿tercer mundo?, que no es otro que Antonio Burgos, aunque como ya escribí en una ocasión no es él el que espera, sino que somos muchos andaluces los que creemos que, por su calidad como literato y por su identificación con Andalucía, tiene méritos más que sobrados para el nombramiento. La Junta necesita el nombramiento de Antonio para que creamos en la justicia de sus distinciones.

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