Ala vista de los resultados obtenidos por el PP en las elecciones generales, bajo la presidencia de Casado, puede calificarse de milagro que el PP andaluz, con los mismos apoyos que tuvo el PP nacional, haya formado gobierno en Andalucía y que lo presida el candidato del PP, porque en la investidura le votaron, además de sus diputados, los de C´s y Vox. Este gobierno andaluz ha empezado con buen pie, funciona y va cumpliendo el programa acordado, sin que Vox tenga representación en el Gobierno, como pidió. La mejor demostración de esta eficacia es que en las votaciones para las elecciones generales, en Andalucía el PP ha obtenido mejores resultados que los del PP a nivel nacional.

El presidente Casado en su justificación ante la Junta del partido, para el comentario de los resultados electorales (que son los peores históricos, incluidos los de Fraga en 1982: 102, diputados, ahora 66), hizo unos comentarios sobre Vox, calificándolo de extrema derecha y negando a C´s la condición de partido de centro que se atribuye, porque considera que su ideario es socialdemócrata. Esta reflexión no ha gustado nada a los aludidos hasta el punto que Vox exige a Casado que rectifique y pida perdón, como condición para votar los presupuestos de la Junta de Andalucía. Junto a ello se pronunció en términos despectivos contra el presidente de Vox, por haber vivido de las fundaciones del PP, "chiringuitos y otras mamandurrias". No recordó el presidente que habían comparecido juntos en la Plaza de Colón y que a Vox le invitó a tener un ministro en su gobierno, si ganaba las elecciones.

Por el buen sentido de los responsables de Vox en Andalucía y sin haber recibido las excusas, ni retirado las calificaciones, el pasado jueves votaron con el gobierno andaluz la convalidación de la rebaja fiscal (eliminación del Impuesto de Sucesiones) y demás cuestiones sometidas a votación, en espera de la rectificación de Casado, para votar los presupuestos.

Justifica Casado sus malos resultados en que desde hace ocho años el PP no hace más que perder votantes. Y de esta pérdida tanto él como Esperanza Aguirre culpan a Rajoy. Resulta que en 2011, con Rajoy, obtuvo el PP los mejores resultados históricos, consiguiendo 186 diputados (sobrada mayoría absoluta), cuando ahora son 66. Además se siguió ganando en 2015 y 2016. Feijóo sostiene que ha sido el desplazamiento hacia una derecha más dura la que provoca los malos resultados actuales. De este desplazamiento es autor, como presidente del PP, Casado y solo él lo niega. Ahora tendrá su prueba de fuego: las autonómicas de Madrid, donde siempre gobernó el PP y las municipales.

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