El whatsapp echa humo estos días. No hay tiempo suficiente para abrir todos los vídeos que se reciben. Muchos reales, otros bulos, gente dando mensajes motivadores, otros alertando del fin del mundo y aquellos haciendo el tonto en la calle. Los hay que te inundan con mensajes de audio del primo del cuñado del vecino del portal de al lado de un celador que está en urgencias pero que está casado con una de la de la UCI y que tiene información fidedigna de que hay contagiados por todos lados. La saturación es tremenda. En un grupo de amigos el otro día empezaron a circular cervezas y tapas que cada uno iba poniendo en sus casas, platos de comida cocinados, unos chicharrones comprados en la plaza o cualquier cosa que te haga salir mentalmente del confinamiento en el que vives. Porque el encierro peligroso no es tanto el físico, que te protege del virus, sino el mental. Ya queda menos.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios