El Palillero

José Joaquín / león

Otra izquierda era posible (y ii)

LA travesía del desierto de la izquierda gaditana comenzó en 1995, cuando Teófila Martínez consiguió la Alcaldía para el PP. Algunos socialistas todavía sostienen que el resultado hubiera sido diferente si hubieran presentado a Carlos Díaz. No lo creo. La voluntad de cambio se masticaba en Cádiz. Es cierto que el PSOE contribuyó al éxito de Teófila con su campaña. Colocó como candidato a Fermín del Moral, cuyo padre, Vicente, había sido concejal en tiempos de Franco. Y con el lema "Gaditano como tú", para resaltar que Teófila era forastera. La campaña fue perversa. Otros creen que el PSOE gaditano todavía está pagando sus consecuencias.

Ahí empieza la ruina de la izquierda en Cádiz. Aunque Manuel Chaves ganaba en las elecciones autonómicas, en las municipales arrasaba Teófila. Durante sus primeros años gobernaba Aznar, que apoyó el soterramiento y el puente. Y los errores de la Junta, castigando al Ayuntamiento, fueron a mayor beneficio electoral de ella y a mayor perjuicio del PSOE gaditano. A partir de 2004, cuando en Madrid gobernaba Zapatero, en Cádiz seguían las mayorías del PP.

En estos 20 años, el PSOE ha devorado a sus candidatos, como Saturno a sus hijos. Primero le tocó el turno a María de la O Jiménez, en 1999. Se buscó la fórmula mujer contra mujer, con resultados pésimos. María de la O no era gaditana como tú, sino sevillana como Carlos Díaz. Pero la gente ya no se fijaba en esos detalles. Cádiz era rubia de Cortadura a la Caleta. Para el PSOE siguieron malos tiempos. Perder o perder.

Al sacrificio acudió Rafael Román en dos ocasiones. Fue condenado a la pena de ocho años de oposición en el Ayuntamiento, donde debía representar papeles de malo/malísimo, que no son los que mejor le van. Había llegado después de una buena gestión como presidente de la Diputación, en la que incluso tuvo la ocurrencia de proponer un hotel en Valcárcel. En 2003 se presentó diciendo que su intención era recuperar en Cádiz "el glamour y la inteligencia de la cultura". Convertirla en la ciudad de la música y las artes. Pero se convirtió en la ciudad que sonríe y funciona. Hasta ahora.

En 2011 la sufridora por el PSOE fue Marta Meléndez. Y en 2015 su enemigo, Fran González. Los resultados iban de mal en peor. Por el camino se quedaron los nombres de socialistas gaditanos que pudieron ser, como Daniel Vázquez o Emilio Aragón. Hoy, con todo esto, entra hasta nostalgia. No entendemos por qué en esas batallas hubo un suicidio político colectivo. Y así apareció esta izquierda, tan castiza y guay.

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