Los hábitos de las cofradías

Según Bermejo, el capirote se empieza a usar en 1586, siendo la cofradía sevillana de La Hiniesta la primera en llevarlo

Creo que no vendría mal un poco de historia sobre los hábitos penitenciales. Así, González de León dice que en los primeros tiempos de la Primitiva Hermandad de la Santa Cruz en Jerusalén, de Sevilla, sus hermanos llevaban "una túnica ceñida con una gran soga" (precedente de los actuales cinturones de esparto) y el rostro cubierto "con unas cabelleras largas y espesas que caían por el pecho y espalda". Luego sustituirían esa antiestética forma de velar el rostro por un capirote, aunque más bajo y menos puntiagudo que el actual. Una antigua pintura de la procesión de Nuestro Padre Jesús de la Pasión, que presencia Martínez Montañés, recoge esta escena. Es en 1604 cuando el Cardenal Niño de Guevara aprueba un decreto para ordenar las procesiones de disciplinantes y manda "que las túnicas sean de lienzo basto, sin bruñir, sin botones por delante y por detrás, sin guarniciones y que no sean acolchadas sin ajubonadas". Según Bermejo, otro historiador, el capirote se empieza a usar en 1586, siendo la cofradía sevillana de La Hiniesta la primera que lo lleva.

Los dos grandes hitos históricos, hasta llegar a la época actual, son de un lado los años en que residen en Sevilla los Duques de Montpasier (siglo XIX) en pleno romanticismo, donde se cuida hasta la exageración los hábitos de las cofradías, confeccionándolos con rasos de seda, terciopelos y complementándolas con zapatos de charol con hebilla plateada, medias de seda o hilo, que se mostraban al recogerse la túnica con el cordón del cíngulo. El segundo hito histórico lo constituyen los trabajos de Juan Manuel Rodríguez Ojeda en el siglo pasado. Este gran artista no solo diseña el paso de palio, como hoy lo conocemos (por ejemplo, el de la Macarena) y los bordados de muchos mantos, sino que en materia de hábitos dibuja dos tipos distintos: el que llamaría 'modelo ciprés', que es el del alto capirote, casi siempre de ruan negro, con ancho cinturón de esparto, con túnica de cola recogida en el cinturón; o el otro modelo, que llamaría 'de capa', con capirote más corto y con aquélla con amplio vuelo, que permite ser recogida bajo el brazo, en los que ya aparecen los colores, morado, verde, rojo y el tejido es de terciopelo o raso. Los nazarenos del Gran Poder o del Silencio y los de la Macarena o Esperanza de Triana son los respectivos ejemplos de cada uno de estos modelos.

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