Con la venia

Fernando Santiago

fdosantiago@prensacadiz.org

¿Dónde está la gracia de Cádiz?

Allfonso Perales tenía la costumbre de ponerle motes a todo el mundo. Se refería a ellos, con otras personas, a base de los apelativos con los que los había bautizado. A Juan Manuel García Candón le llamaba García Condón hasta que un día así se dirigió a él en un pleno de la Diputación. Debió ser el fallecido dirigente socialista el que le puso a Rafael Román "Franquito", mote que se extendió hasta tal punto que el propio Román tuvo el sentido del humor de disfrazarse unos carnavales del Dictador(incluida Carmen Collares ), con lo que la broma se acabó ya que el afectado mismo terminó con ella cuando mostró a la ciudadanía que el verdadero humor empieza por uno mismo. Más o menos por el estilo debió pensar el alcalde José María González que el viernes en la Final iba de algo parecido a un elfo con una prominente barriga postiza y dos orejas horizontales. Con ese disfraz dejó en evidencia a todos aquellos autores que a lo largo del carnaval han tenido el poco ingenio de repetir una vez detrás de otra chistes relativos a su aumento de peso . Si José María González se ríe de sí mismo con este asunto, es ridículo que alguien pueda gastarle una broma al respecto, so pena de parecer insulso. Asunto distinto es la falta de originalidad de la mayoría de los autores que repite con el alcalde lo que hicieron con Teófila: si de ella lo más que decían es que era fea, del actual la crítica más afilada es relativa a su peso. No debe haber más problemas en la ciudad ni más ingenio en el carnaval. Quizás es que las agrupaciones del concurso se han convertido en cortesanas unas veces del PP y otras de Podemos o anticapis, piensan más en el aplauso fácil que en la crítica. En eso se echa mucho de menos a Juan Carlos Aragón, que hubiera arremetido con dureza contra las críticas facilonas, incluidos aquellos que se han aprendido el credo de prisa y corriendo no vaya a ser que la gente vea que no se lo sabían. Igualito que con Carlos Díaz cuyo rosario de críticas alcanzaron cotas mucho mayores de "los huevecitos se te van a caer" o "tu vives en un palacio de cristal y yo vivo en casa de mi suegra", que aceptó con la misma caballerosidad que le caracterizó, dicho sea de paso, aunque alguno de sus lacayos fuera por las peñas para pedir que no se cantase tal o cual letra (por ejemplo a "Los pájaros"), pero esa es otra historia. Hace falta otro pasodoble como el de "El que la lleva la entiende ": "yo admiro el doble sentido de algún conocido poeta de Cádiz" .La gracia de esta tierra va a ser una leyenda .

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