Los fríos números

"No voy a votar al mismo partido que me da cita para ocho meses", me dijo alguien que siempre votó socialista

De nuevo le debo al gran Pedro Ingelmo lo que escribo. Su excelente reportaje del pasado domingo en nuestro Diario "VOX ¿de dónde han salido?" ha arrojado más luz de la que se creía sobre el fenómeno electoral último. Miraba la infografía de Miguel Guillén y me daban saltos los ojos. En San Fernando, de 282 votos que obtuvo el partido de Abascal en 2015 se ha pasado a ¡5.340! Lo miré de nuevo, no lo creía. Era verdad. Entonces subí la mirada hasta Cádiz. Habían pasado de 252 a 4.066. En Sanlúcar de 71 pasaron a 2.759. ¿En Jerez? De 445 a 10.543… En Chiclana, de 100 a 3.933. En Algeciras de 187 a ¡8.689! En la Línea, de 86 a 2.786… ¿Qué ha pasado aquí, de dónde han salido esos votos? Es evidente para mí: de la libertad de los ciudadanos para votar lo que les parece mejor en cada momento. Porque el voto no es de nadie sino de los electores, de cada uno de los electores. ¿Voto prestado? ¡Para nada! ¡Ni alquilado! Voto libre que sale de mil vericuetos de la memoria y los sentimientos. "No voy a votar al partido que me da cita médica para ocho meses", me dijo alguien que votó siempre socialista. El número de razones puede ser muy amplio. Y los recuerdos implacables. Y esto vale en general pero ¿VOX? Ahora vendrán las generales y va a funcionar la alianza de Pedro Sánchez con el que ayer nos pedía ser Eslovenia, que significa independencia con muertos, y nos llamó bestias salvajes. Y los que quisieron dar un golpe de Estado unilateral, aboliendo la Constitución vigente de un modo ilegal, completamente ilegal. Y Pablo iglesias con Echenique y la Colau. Será la nueva prueba del nueve de lo que está cambiando electoralmente España. Cuando centrada, centrada. Si se descentra, viene esto. Que altera el mapa electoral por completo y trae mucho ruido a nuestras vidas.

En Puerto Serrano, en 2015, votaron a VOX 4 persons. Se han convertido en 185. En Olvera, el pueblo de Paco Menacho, los 5 votos de 2015 se han vuelto 145. En El Gastor, sorprendentísimo, no hubo ni un solo voto para VOX en 2015, 92 hay ahora. Villaluenga, Grazalema y Algar tampoco tenían entonces, hoy tienen. En cierto modo se trata de una desbandada. No es lo mismo un dato global, pongamos 400.000, que este despiece despiadado que tan didácticamente ha puesto Pedro Ingelmo en su periodismo del bueno. Es un fenómeno que se ha extendido. ¿Para crecer? Va a depender de Torra, de Pedro Sánchez. Y, en Andalucía, de la gestión que hagan PP y Cs. del gobierno.

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