Cateto a babor

El foco

Ahora es el momento para que la sociedad le devuelva el favor a la hostelería por su buen comportamiento

Durante todo el conflicto del Coronavirus se ha puesto mucho el foco en los bares. Al principio de la crisis se informaba del cierre de los establecimientos para cumplir la ley, luego sobre las iniciativas solidarias que tomaron y también luego se fueron contando las reaperturas, casi como se cantaban los goles de tu equipo preferido.

Se ha puesto el foco también sobre los cierres que se han ido produciendo porque en algunos de los locales aparecía un caso de Coronavirus y también se ha mirado con lupa cuales han sido los establecimientos que han cumplido o no las normas. No tengo porcentajes, pero si se tiene en cuenta el número de bares que hay en España y, especialmente en Andalucía, y los casos que ha habido en ellos, la incidencia sobre el total es mínima.

Los bares vuelven a ser ahora uno de los sectores más perjudicados de nuevo con la llegada de la segunda ola. El toque de queda les va a obligar a cerrar mucho más temprano, cuando la costumbre en España es ir a cenar bastante tarde.

Creo que el sector de la hostelería ha sido muy solidario con la sociedad en estos meses. Ha acatado con bastante moderación en sus reacciones todas las medidas que se han llevado a cabo a pesar de que les perjudicaban de forma notable. Han preferido el bien común al bien particular.

Ahora puede ser un buen momento para que la sociedad le devuelva el favor de su buen comportamiento, de su solidaridad en todos estos meses, y los apoyemos, por ejemplo, acudiendo a cenar más temprano. No es el momento de dejarlos en la estacada. También merecen la solidaridad de la sociedad porque también es un sector que ha prestado y presta muchos servicios...porque conseguir felicidad también es un servicio y de lo más necesario, más teniendo en cuenta lo falto que estamos de sonrisas, borradas por las puñeteras mascarillas.

La gente de los bares, que no son solo los empresarios, sino un montón de camareros, cocineros, ayudantes y empresas proveedoras, es uno de los motores de la sociedad española y nos están dando muchas alegrías porque es una de las razones por las que mucha gente viene a España.

Es el momento de guiñarles, de darles cariño, porque lo necesitan. No estaría mal que todos nosotros hicieramos un poquito de esfuerzo y mientras que dura el toque de queda vayamos a cenar a las ocho…a lo mejor hasta nos gusta. Démosle apoyo, ellos nos pagarán con felicidad en salsa.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios