Con la venia

Fernando Santiago

fdosantiago@prensacadiz.org

La felicidad era esto

Hubo un tiempo en el que tenía envidia por no ser de Jaén o de Alcalá de los Gazules,todos los cargos en Andalucía eran de un sitio o de otro. Pensaba para mí : qué de talento hay acumulado en los dos lugares, igual es que los olivos han creado un microclima que impulsa la inteligencia y los alcornoques perfuman el aire para estimular el intelecto. En Andalucía solo podías prosperar si eras de uno de los dos sitios. Me daban envidia de la mala , la única posible, la envidia cochina. Ahora siento envidia de los malagueños: en la Junta si no eres malagueño no eres nadie. Le han dado un caramelito al Relojero para que coloque a unos cuantos de Sanlúcar y el resto son malagueños. Tan es así que el Gobierno de Andalucía iba a prohibir el libre tránsito entre provincias andaluzas si no estaba incluida Málaga en la tercera fase. Cuando dejaron a Málaga fuera de la segunda Juanma Moreno se encendió: era una afrenta a toda Andalucía que su provincia no hubiera pasado , por supuesto no vio en ello ningún problema derivado de la mala gestión de su gobierno sino la perfidia de este gobierno bolivariano que nos quiere matar a todos. Al final Pedro y Pablo han cedido y han dado un empujoncito a los naturales de la que llaman "capital económica de Andalucía", lo que antes se decía "de Málaga el peine pa que no peine" o en el Carranza "no hay que ser cabrón, pa ser boquerón". Así que la semana que viene ya tenemos aquí a los sevillanos gracias a que también se van a poder mover los malagueños. Lo que es la vida, antes nos quejábamos de los sevillanos y ahora les echamos de menos. Antes decíamos que inundaban Chipiona, Sanlúcar y Caños de Meca de la misma forma que los madrileños colapsaban El Puerto, El Palmar y Zahara, los bilbaínos el Novo. Nos quejábamos de que su llegada hacía que subieran los precios, de las catetadas que perpetraban los chiringuitos con la música en la puesta de sol como si la naturaleza no fuera suficiente . Tres euros por caña de cerveza que pagan los de Bilbao en el Novo, los 10 euros el cubata en cualquier terraza, la ensaladilla fría y la coca cola caliente. Tanto quejarnos y al final resulta que estamos locos porque vengan, sobre todo LLORECA , que necesita las huestes agosteñas para hacer su agosto con agosticidad y alevosía. Da igual si se permite el topless con mascarilla, el baño con mascarilla, el deporte con mascarilla y el sexo con mascarilla. El caso es que vengan y aflojen la cartera. Como aquel titular de periódico : ÉRAMOS FELICES Y NO LO SABÍAMOS.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios