cádiz.cat

Javier / Ríos

El español silencioso

Levantarte tarde, sin despertador, después de haber dado vueltas en la cama buscando la postura que te hiciese sentir más placer por el simple hecho de dejar tu cuerpo reposar sobre el colchón: el lugar más maravilloso del mundo en ese momento. No Grecia, no prima de riesgo, no Merkel, no euros, no Sandy, no Obama, no Standard & Poor's, no pateras, no Siria, no Ahmadineyad, no Oriente Medio, no chinos.

Desayunar sin prisas, admirando el cielo azul y el sol radiante, aunque dentro de ti hayas decidido que este es un día para no salir de casa. No hablar con nadie, no hacer nada fuera de estas cuatro paredes. Relamerse del pa amb tomàquet con aceite de tu pueblo en la sierra de Ronda y regalarse de la vista verde y azul desde el pequeño saloncito. Sin poner las noticias: No Wert, no elecciones en Euskadi, no Núñez Feijoo, no desempleo, no desahucios, no recentralización, no la roja, no aeropuertos vacíos, no Cajas de Ahorros estafadoras. No rescate.

Pan con tomate, pero no carril Bus-VAO, no Renfe, no desgarro del PSC, no Barcelona World, no cortinas de humo, no 25-N, no Sánchez Camacho, no Estructuras de Estado, no Independencia, no Federalismo, no España. No, no, por favor. No más, omnipresente Artur Mas.

Aceite andaluz, pero no paro del 39%, ERE's irregulares, clientelismo, burguesía funcionaria, no PER, no Algarrobicos, no chistes, no Canal Sur, no Juan y Medio, no la Pepa, no el PP, no Teófila.

Un día en silencio, como le gusta a Rajoy. Yo, que afortunadamente tengo trabajo y un cierto estrés diario, puedo desear un día así. Hoy he sido un español silencioso y me he echado la siesta después de comer.

Pienso en los millones de personas que queriendo trabajar pueden están condenados a estos días a diario. Lunes al sol de lunes a domingo. Rajoy celebra a los españoles que no gritan y que no lo abuchean. Debe de ser que celebra la gente que lo ha dado todo por perdido ante todo lo que este sistema le está haciendo. O directamente los que pasan de todo mientras gane la roja, como él en Polonia. Vivo en una tierra donde la mayoría se interesa por lo que ocurre a su alrededor y sale a manifestarse con asiduidad, aunque no guste a Rajoy.

Al final, los secos catalanes, se han vuelto unos escandalosos. Enhorabuena.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios