A domicilio

Cuando termine el coronavirus, no le volvamos a dar la espalda al pequeño comercio

Estos días se convertirán en la novela de nuestra vida, esas cosas que contaremos cuando seamos viejos a los jóvenes, igual que a nosotros nos contaban lo de la Posguerra y de como se comían las cáscaras de las papas y las harinas con agua y azúcar.

El coronavirus cambiará muchas cosas en todos los sectores de la vida. Una de las cuestiones que hemos descubierto estos días son los servicios a domicilio, eso de que nos lo traigan todo a casa ha sido para muchos de nosotros todo un descubrimiento.

Pero mira por donde lo del servicio a domicilio se ha convertido en una de las principales bazas de competencia de los pequeños comercios frente a las grandes multinacionales del sector. Los grandes supermercados no han podido todavía normalizar sus servicios puerta a puerta y se retrasan varios días en la entrega. Sin embargo, los pequeños establecimientos e incluso los mercados de abastos, han sido capaces de reaccionar y están sabiendo llegar al consumidor con rapidez y eficacia.

Todos los días leemos que multitud de establecimientos se están apuntando a servir los productos a casa e incluso se establecen fórmulas imaginativas como pescaderías que te invitan a recorrer via cámara de movil su expositor de pescados o gente que te detalla por mensaje lo que ha llegado hoy de la huerta.

El Coronavirus nos está haciendo que miremos más cerca y no tan lejos. Ha tenido que venir este bicho para hacernos ver que es una gran tontería traernos fresas de la gran puñeta cuando en Conil las tienen más buenas. Gracias a esta crisis hemos descubierto al carnicero de la esquina y han vuelto a tener sentido las tiendas de "desavios" que habiamos condenado a la muerte...aunque ahora sean en versión te lo llevamos a casa.

En la pasada Semana Santa, gracias a todo esto, hemos disfrutado en casa de torrijas o roscos de Semana Santa que nos han traido a casa y curiosamente el vino y la cerveza, gracias también a eso de que te lo pongo en tu salón y tú la pones fresquita, está siendo uno de los productos más solicitados.

El auge del servicio a domicilio, del yo te lo llevo, será uno de los grandes vencedores de esta crisis. No volvamos a caer en los mismos errores de siempre. Esta vez, apostemos por nuestros vecinos que, como hemos visto estos días, son los que nos han sacado las castañas del fuego. Cuando termine el coronavirus, no le volvamos a dar la espalda al pequeño comercio.

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