El discurso del rey' es una película excepcional, a ratos entrañable, a ratos dura, siempre emocionante. Es evidente que la ficción a la que siempre se enfrenta una película, incluso partiendo de un hecho histórico como en este caso, es la que va dando ritmo y brillantez a la trama. Un monarca sexto, de nombre Jorge y británico, se enfrenta al reto de ser rey, cargo que le llega de rebote por la amorosa renuncia de su hermano, con la dificultad añadida de su tartamudez. Y un rey, ley de sangre azul, no es nadie sin sus discursos, el vínculo más directo que mantiene con sus súbditos, discursos en tiempos difíciles, con la Guerra Mundial llamando a la puerta y el virus nazi acosando al mundo. Por eso Jorge VI aprendió a dejar a un lado sus titubeos, sus miedos y a afrontar su reinado, regalito que le había dejado su hermano, con discursos que no se centraran en lo evidente, sino que fueran más allá de lo que la gente necesitaba escuchar.

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