Desde tribuna

José Joaquín León

Lo más difícil está por llegar

DESPUÉS de regalar dos puntos estúpidamente, cuando ya se habían cumplido los 90 minutos y se jugaba el alargue, el Cádiz consiguió clasificarse para disputar la fase de ascenso a Segunda A. Los optimistas, como el entrenador Javier Gracia, dirán que el objetivo fundamental para esta temporada ya se ha cumplido, a falta de cinco partidos. Los pesimistas que vimos fallar un penalti a Abraham Paz en el último minuto del último partido que disputó el Cádiz en Segunda A, y que así descendió pese a que hasta ese partido de Alicante no estuvo en zona de descenso, pues los pesimistas, que más bien somos realistas, diremos que lo más difícil todavía está por llegar. Y que no conviene ni el más leve atisbo de confianza, teniendo en cuenta que este equipo tiene sus luces, pero también sus sombras, entre ellas dos muy graves: que no sabe defender un resultado, y que casi nunca disputan los 90 minutos a tope, con lo cual si no la dan de entrada lo hacen de salida. Como en Écija, donde sólo se empató, cuando el partido estaba ganado.

Un buen primer tiempo y un segundo dormidos. Otras veces es al revés. Casi prefiero que marque primero el equipo contrario, porque entonces reaccionan. Cuando se puede tener un partido relativamente cómodo, no hay capacidad para sentenciar en los momentos oportunos, como pasó en Écija después del gol marcado por el rehabilitado Juanma, que ha recuperado el olfato goleador después de su condena a la grada. Este equipo tiene unos números excelentes, pero también debilidades, y ya las conocen sus rivales. Por eso, en la segunda vuelta, se pasan más dificultades. Antes cuando el Cádiz marcaba el rival temblaba, porque pensaba que se llevarían un saco de goles. Ahora cuando el Cádiz marca no se descomponen porque saben que cuando se duerman los podrán sorprender.

Mientras tanto se reparten minutos como si fueran caramelos, pero sin un criterio aparentemente razonable. Rosu, por ejemplo desapareció cuando parecía recuperar la forma. Mientras tanto Álvaro sigue recibiendo oportunidades a ver si se quita el sambenito de ser el paquete de este invierno. Y Barreiro, que consiguió marcarle un gol al Granada y lanzar una falta a la madera ante el Betis B se ha convertido en la referencia ofensiva cuando hay que darle un descansito a Toedtli. En fin…

Clasificarse para disputar la fase de ascenso tampoco es una chorrada. Está muy bien. En los años duros del pozo de la Segunda B casi nunca se clasificaba, téngase en cuenta. Y sólo un entrenador consiguió ascenderlo, Jose González, y tampoco fue porque se pasearan, recuérdese el examen final de Las Palmas ante el Universidad. Por consiguiente, visto el historial de este equipo y de su propio entrenador, que ha perdido dos fases de ascenso, es mucho mejor jugárselo a una eliminatoria que a tres. Quedan cinco partidos, pero con tres rivales que pelean por el ascenso (Marbella, Poli Ejido y Jaén), un campo que no es fácil (Guadalajara) y un rival en Carranza que parece más asequible (la Balona). Y luego, a morir en dos partidos. ¡Ojo! A morir, no a dormir, como en la segunda parte de Écija. Por eso, sería bastante realista pensar que lo más difícil está por llegar.

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