DOMINGO DE RAMOS

Eduardo / Albarrán / Orte

El día más soñado

VUELVEN las ilusiones renovadas que llaman año tras año a la esperanza. El Domingo de Ramos es el día que marca la frontera entre lo que hemos vivido y lo que nos queda por vivir. Atrás quedará la Cuaresma, ese periodo en el que el cofrade siente y resta la distancia hasta el día más soñado, otro nuevo Domingo de Ramos.

Con la mirada puesta en el cielo nace hoy una nueva mañana de primavera, aquella de la que esperamos desde aquel -y parece tan lejano- Domingo de Resurreción del pasado año en el que con un sabor de boca bastante agridulce dejábamos atrás la Semana Santa que seguía al año de la Procesión Magna. La primera Semana Santa de una nueva Junta Permanente que tendrá que demostrar este año -si el tiempo lo permite- su buen hacer en la coordinación de los distintos días de nuestra Semana Santa.

Y aunque lejano, el cofrade ponía entonces en aquel Lunes de Pascua su contador particular que le lleva hasta el día de hoy. Al día en el que se abrirán las puertas de la capilla del colegio de La Salle para admirar en las primeras horas de la mañana el nuevo paso de misterio de la que es la primera hermandad en poner sus hermanos en la calle. Una obra majestuosa que nos hará ver de forma precisa y con un mayor dinamismo el misterio que concibiera Juan Manuel Miñarro para la hermandad lasaliana, uno de los de más bella factura de nuestra Semana Santa.

Es el Domingo de Ramos de la nueva mesa de paso para la hermandad de Columna, en la que es una restauración de una seña de identidad de nuestra Semana Santa. Ese paso, ese portentoso paso de misterio que a grandes y pequeños han admirado desde hace ya muchas décadas, tantas que casi nadie recuerda a esta hermandad con otro paso de misterio que no sea éste que se nos muestra hoy renovado y también con una distribución algo distinta a lo que teníamos en años anteriores. Todo un acierto, al igual que aquel primer Lunes de Cuaresma con el Vía-Crucis de las hermandades de la ciudad.

Pero no solo vive de estrenos nuestra Semana Santa. También de recuerdos. Será esta la primera tarde de Domingo de Ramos en la que en ese pequeño espacio de la capilla de La Salle no se podrá contar con la presencia de uno de los cofrades que llevaron esta hermandad allende las fronteras de su colegio, el recordado cofrade Joaquín Rodríguez Royo. Rodríguez Royo que cada año se colocaba allí, en un lateral y esperaba a la primera levantá de los pasos de esta cofradía, tras su salida, solo su presencia quedaba ya en un palco de la Carrera Oficial en el que agradecido, mostraba con una sonrisa la felicidad del cofrade tan solo recibiendo una pequeña estampa de cualquier Cristo o Virgen de nuestra ciudad.

Pero el que si volverá a estar en este momento, y es algo que bien conoce, es el pregonero de este año. Manuel Muñoz Jordán que durante muchos años acompañara a tantos pregoneros a abrir las puertas de nuestra Semana Santa, estará allí, como primer cofrade que abrirá para San Fernando las puertas de una nueva Semana Santa, las puertas del día más soñado.

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