El pinsapar

El deterioro

A Pedro Sánchez se le está poniendo cara de Zapatero, que llegó un día que no pasaba ya por la garganta de España

El deterioro, esa es la palabra. Venía ayer en la portada de Diario de Cádiz. A cinco columnas. Portada y cinco columnas es lo máximo. A Pedro Sánchez se le está poniendo cara de Rodríguez Zapatero, que llegó un momento en que no pasaba por la garganta de España, una espina clavá, insufrible su voz ahuecada y sus circunloquios. Las urnas lo cantaron poco después, llevando al PP a La Moncloa casi ocho años, el PP de Rajoy. ¿Se repite la historia? Para evitarlo los socialistas reclaman un "escudero" para frenar las críticas directas al presidente y evitar la erosión de su imagen. En el horizonte están, lógicamente, las próximas elecciones municipales y autonómicas, y las generales. Y el recuerdo de las de Galicia, Madrid, Castilla y León y Andalucía. Sobre todo estas últimas en la región más poblada de España, antiguo granero del voto socialista durante 37 años. Con una mayoría absoluta que quebró la expectativa de deterioro de un Partido Popular que se vería obligado a pactar con el Vox de Olona, cuya entrada en la política andaluza fue la de una señora híspida y faltona que no se sabía la asignatura. Algunos creativos deben estar ya preparando el aluvión de contramedidas al PSOE en forma de vídeos de Sánchez mintiendo a los españoles con una pasmosa naturalidad. ¿Cómo se puede borrar eso? Ya han sacado a Franco del Valle de los Caídos y van a aumentar al 2% del PIB el presupuesto de Defensa, nadan contracorriente a diestro y siniestro pero están persuadidos de las dificultades que llegan más que la anécdota de un Gobierno dividido y enfrentado con fecha de caducidad. Es el deterioro un modo de llamar a lo que viene ocurriéndole al presidente Sánchez, una palabra-síntesis. Desde luego es lo que resalta el titular del Diario, la palabra-neón. Porque no es sólo un modo de llamar a lo que escuchamos por todas partes, es el hecho de las pitadas y gritos con las que es recibido en los sitios a donde se ve obligado a ir. Salvo error de paralaje político, se trata del cuadro con el que no se ganan las elecciones. No ya las autonómicas, como se ha visto, también las municipales y, lo que será definitivo, las generales. ¿La lista del mercado de Rufián? Una anécdota frente a los economistas en las televisiones anunciando la llegada del apocalipsis. Dando detalles concretos del daño que hace la inflación al organismo social de España, lo que también llaman rentas medias y bajas. Es la deuda pública que aumenta sin parar, es la prima de riesgo, es la lista de Rufián, la demagogia y el populismo… el deterioro.

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