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Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

Seis décadas de Bond, James Bond

La serie Bond, que ayer cumplió 60 años, es la única que ha vivido seis décadas ininterrumpidamente

James Bond cumplió ayer 60 años. No el personaje de Ian Fleming, que cumplirá 70 el próximo 13 de abril, aniversario de la publicación de Casino Royale, primera novela de 007. El que cumplió ayer 60 años es el cinematográfico: el 5 de octubre de 1962 se estrenó en el London Pavilion Dr. No. En España se estrenó siete meses más tarde, el 13 de mayo del 63. La publicidad española fue rediseñada a partir de los originales por el genio Macario Gómez Quibus, Mac, uno de los mejores cartelistas de la historia, no del cine español, sino del mundial (baste recordar dos de los cientos que hizo: el de La muerte tenía un precio que admiró a Leone o el de El verdugo de Berlanga); eso sí, Mac tuvo que convertir en trajecitos o bañadores de cuerpo entero los bikinis de las Bond Girls. En Sevilla debió estrenarse esa primavera del 63, tal vez en el Coliseo España. No estoy seguro. Mi primer recuerdo Bond es el cartelón de Desde Rusia con amor, este sí, seguro, en el Coliseo.

Desde Dr. No las películas de Bond fueron tan queridas por el público -es la única serie que ha vivido seis décadas ininterrumpidamente- como despreciadas por la crítica y la intelectualidad cuyo puritanismo consideraba un pecado ir al cine a divertirse en vez de a que te atizaran un mensaje. Agravaba las cosas su carácter de propaganda proyanqui y antisoviética en plena guerra fría (a Dr. No le siguió Desde Rusia con amor: ¿recuerdan al asesino Red Grant interpretado por Robert Shaw y a la andrógina ex coronel de la Smersh soviética Rosa Klebb, interpretada por la gran Lotte Lenya, esposa -la cosa tiene su mijita de humor negro británico- de Kurt Weill y actriz favorita de Brecht?). Por ser justos hay que añadir que aquellas películas primeras Bond no fueron ignoradas por todos los intelectuales: el siempre inteligente Umberto Eco, tan atento al análisis (y no solo la excomunión) de la cultura de masas, le dedicó junto a Oreste del Buono Il caso Bond en 1965, primer -y durante mucho tiempo único- ensayo serio sobre el fenómeno 007.

Desde aquel 5 de octubre de 1962, y a través de cinco actores y medio (el medio es, naturalmente, Georges Lazenby), Bond forma parte del imaginario colectivo con la realidad de existencia que tienen los personajes de ficción popular seguidos durante generaciones. Venciendo el carácter efímero que equivocadamente se dio a lo creado por la cultura de masas.

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