Con la venia

Fernando Santiago

fdosantiago@prensacadiz.org

Si me dan a elegir

Se han traído a una persona que da órdenes a los ingenieros de Eléctrica que deben saber menos que ella

Cuando llegué a la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid en octubre de 1975 en España había dos facultades. Ahora hay 33. Éramos en clase 250, ahora egresan cada año tres mil . Entonces no había másteres ni se había creado la Juan Carlos I.. Viene a cuento todo esto porque me acuerdo de lo que debíamos estudiar (redacción, lengua, literatura, teoría de la comunicación, economía, historia, política) por lo que estoy seguro que no había ninguna asignatura sobre electricidad ni sobre energía. No estudiábamos ni siquiera la física newtoniana, para qué hablar de la cuántica. Por eso me sorprende mucho que Alba del Campo, asesora del diputado provincial José María González, licenciada en Ciencias de la Comunicación, sepa tanto de energía. Debe tener algún máster tipo Cristina Cifuentes . He mirado los planes de estudio de las facultades de periodismo existentes y en ninguna he visto nada relacionado con la producción y la distribución de la energía, asunto que solían tratar las escuelas de Ingeniería, al menos en mi época. Por eso me quedo ojiplático, como se dice ahora, con que José María González se haya traído de Madrid a una persona con tantos conocimientos en la materia hasta el punto de que da órdenes a los ingenieros de Eléctrica de Cádiz que deben saber menos que ella. Por lo visto tiene como título acreditativo de sus amplios conocimientos en la materia algo así como Coordinadora de la Mesa de la Transición Energética, un artefacto político o administrativo de nebulosa procedencia y funciones sin especificar . Yo ya había notado que la luz brilla de otra manera en mi casa desde hace tres años, las estufas calientan más y el aire acondicionado refresca mejor sin haber subido ni un euro el recibo . Un trabajo ímprobo por Cádiz el de la tal Alba del Campo, todo sea por el proletariado gaditano. Ya saben lo que cantaba Patxi Andión en su canción El Maestro: "nunca fue amigo de fiestas, ni asiste a las reuniones, de las damas postulantes, esposas de los patrones". Antes las mujeres de los jefes se ponían el abrigo de visón para ir a la recolecta del Domund. Ahora se ponen el yersi , cogen la bicicleta y se asoman a las reuniones a ver si con suerte la eligen para la candidatura del partido de la familia al objeto de ser eurodiputada con música del tovador gafe de Podemos, Pedripol, y unos cuantos estómagos agradecidos a las palmas. Si me dan a elegir, me quedo contigo. Albita forever.

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