El cementerio de Cádiz

El tiempo está demostrando que no hacía falta clausurar el cementerio de San José. Fue un error de cálculo

Entiendo que este es un asunto de altísima sensibilidad, pero tampoco hay que escurrir el bulto. En el cementerio gaditano de San José siguen los trámites de personas que buscan a bebés presuntamente robados, o de familiares de víctimas de la guerra civil de 1936. Son gestiones que están justificadas, no sólo por la Memoria Histórica y por los casos de SOS Bebés Robados, sino por la dignidad de esas familias. Sin embargo, la lentitud burocrática, y los trámites necesarios, originan la contrapartida de que el cementerio se ha convertido en un espacio absolutamente estéril para la ciudad de Cádiz. Un lugar desperdiciado junto al Paseo Marítimo, que además no tendrá solución de aquí a un siglo. Y no lo digo por exageración, sino porque es la realidad.

El tiempo está demostrando que no hacía falta clausurar el cementerio. Fue un error de cálculo. Cierto que era imposible multiplicar el espacio para ampliar los enterramientos, pero se podía haber quedado como estaba. ¿Por qué? Pues porque allí no van a hacer nada, digan lo que digan. El cementerio es ahora un erial.

Recordemos que en el proceso han participado los tres alcaldes de la democracia. Hace 26 años, en 1992, cuando estaba Carlos Díaz en la Alcaldía, terminaron las inhumaciones. Pero no podía ser clausurado oficialmente hasta 10 años después. Fue en 2001, ya con Teófila Martínez en la Alcaldía, cuando se procedió a esa clausura con una primera resolución para desalojos.

Sin embargo, fue hace dos años, el día de los Difuntos de 2016, ya con José María González en la Alcaldía, cuando se firmó la resolución de la Junta que autoriza al Ayuntamiento para cerrar definitivamente el cementerio y terminar las exhumaciones. Martín Vila se puso al frente del asunto. Sin duda, con buena voluntad, pero vendiendo un proyecto que no podrá hacer, ni aunque siguiera gobernando después de las próximas elecciones. El proyecto pasaría por el llamado Parque de la Memoria, además de unas instalaciones deportivas.

Sabe Dios cuánto tiempo tardarán en solucionarse los problemas de ese cementerio. En su día se dijo que el Mancomunado de Chiclana era el gran ejemplo de la unificación de servicios en el Área Metropolitana de la Bahía. Es verdad que alivió una carencia de espacio insoportable para Cádiz. Pero otros municipios de la Bahía mantienen sus camposantos. Y el Área Metropolitana funciona igual de mal en todos los municipios. Lo peor del cementerio de San José es que ya no tiene arreglo. O eso parece.

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