Tribuna Libre

Ignacio Colón

un castillo que se desmorona

LOS grupos de la oposición van a elevar, en el próximo Pleno ordinario, una moción conjunta para la creación de una comisión de investigación para que se estudie, analice y se depuren las responsabilidades políticas en el caso de la edificación del Centro de Protección de Animales.

Nuestro alcalde, para intentar eludir su responsabilidad y la de algunos miembros de su Gobierno, pretende desviar la atención, sobre un problema que han creado exclusivamente ellos, focalizando los errores cometidos en este procedimiento a instancias meramente de carácter técnico. Resulta complicado pensar que tantos técnicos de tantas áreas distintas hayan cometido errores concatenados porque en este procedimiento no solo han intervenido técnicos de Medio Ambiente, sino también del área de Planeamiento Urbanístico, Contratación y Mantenimiento Urbano. Los funcionarios municipales no se confabulan para derribar a un Gobierno como lo pueden hacer los futbolistas de grandes equipos para dejar caer a un entrenador.

Por tanto, las únicas responsabilidades que caben depurarse en este caso son de tipo político ya que son estos los que al final, estampando su firma en los procedimientos administrativos, dan carta de naturaleza a las distintas opciones informadas por los técnicos. Solo cabe una opción digna para un político que ha cometido un error que ha costado 90.000 euros a los portuenses, la dimisión. Pero incluso para tomar esta trascendental decisión, hay que tener un mínimo de capacidad ética, cualidad que ponemos en duda, dada la incapacidad de obrar manifestada por la mayoría de los que deberían regir los destinos de nuestra ciudad.

Al Gobierno Municipal no le quedará más remedio que apoyar la constitución de una comisión de investigación. Esta, va a poner de manifiesto las tensiones internas que existen entre los distintos grupos políticos que configuran el tripartito, que a pesar de aparentar constantemente ser un equipo unido, vano retrato de cara a la galería nada más lejos de la realidad, y de tener como bandera un término que ni ellos mismos entienden como es el de la transversalidad, que en esta ocasión, y no es la primera, ha saltado por los aires, van a poner en evidencia que la suma de voluntades contrapuestas, no beneficia en nada a los portuenses.

Ya apuntamos hace unos meses que tenemos un Alcalde débil que hace equilibrios entre dos fuerzas que intentan defender sus distintas parcelas de poder. Pero que esté en un posición débil, no quiere decir que para él sea incomoda. Vean si no, como el gran desgaste político del Gobierno lo está sufriendo el señor Fernández (IU) que parece cada día mas y mas crispado y que este asunto le va a suponer, si no entra en un bucle de contradicción ética, tomar una decisión importante que no debe ser otra que acompañar a su compañero Chacón (IU), responsable de Medio ambiente, a la puerta de salida. Es la escapatoria más honrosa que le queda al señor Chacón cuando gran parte de la responsabilidad política recaiga sobre él. Así que desde aquí le invitamos a que pida su renuncia de forma inmediata, incluso "in voce" en el mismo Pleno. Le hará un gran favor a su portavoz, a su grupo político (IU) y a todos los portuenses.

La consecuencia más inmediata de esta dimisión es que se pondrá de manifiesto el castillo de naipes que es el tripartito. El señor Fernández (IU) no sacrificará a un "peón" de su baraja para mantener un gobierno insostenible aflorando las tensiones a la luz pública con más intensidad.

Pero no nos olvidemos de la señora Marín (Levantemos) que aspira a ser la "mas grande", pero desgraciadamente para sus ambiciosas aspiraciones personales, ese título ya tiene dueña en El Puerto. La señora Marín debería acompañar al señor Chacón porque ella, y solo ella, es la causante primigenia de este desatino.

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