El Pinsapar

Enrique Montiel

Un anticipito

Comprendo que nadie está para bromas en este septiembre inaugural, con el IVA al 21 %, la gasolina que se va a poner si Dios no lo remedia a 2 euros y una cesta de la compra que será para ir estudiando. Con todo lo demás que ya teníamos, claro. Digo el paro juvenil y el otro, el horizonte estrecho y todos dándole a la badana de los recortes y haciendo señales de humo al miedo que debe instalarse muy dentro de cada uno de nosotros para que "los mercados" completen la tarea de demolición de esta España nuestra para comprarla a precio de saldo.

En esta estábamos cuando nos enteramos que Andalucía pide a España un anticipo de mil millones de euros. Aquí el lenguaje, como en todas las cosas, juega un papel definitivo. Cataluña exige -sin contrapartidas de ningún tipo, la duda ofende, o sea, por- más de cinco mil millones de un Fondo que hay para eso, y detrás se puso inmediatamente Valencia, que está a las últimas gracias a la magnífica labor de gobierno del ex presidente juzgado por los trajes que no se llevó por la cara. Y otros. Andalucía, nosotros, nos conformamos con un anticipo de mil millones, pero pronto, por favor.

Sorprendente que se trasladen del común de la lengua a la alta política hacendística términos como "anticipo" y "préstamo". En verdad en la vida ordinaria van por este orden, primero se pide el anticipo y luego, cuando no se puede devolver el primero, se acude al segundo, al préstamo puro y duro. Que tiene ya otra regulación, como es sabido. Salvo que se sepa que terminará en "fallidos", que es el cajón de sastre en donde se enjugan todos los disparates, las incapacidades y los desastres. Porque un banco no está para perder dinero, si pierde dinero es porque alguien ha hecho algo mal. O se han colado "los mercados" con nocturnidad y alevosía en la caja fuerte más recóndita y la han vaciado, limpiado, dejado tiritando.

Cataluña está ya en la penúltima fase y nosotros empezamos ahora, nosotros los andaluces. Un anticipito de mil millones a cuenta de lo que nos debe el Estado, o nos deberá. Que no es lo mismo, ni mucho menos. Pero que puede suceder que después del anticipo venga la petición al Fondo ese que se quieren llevar catalanes, valencianos y demás manirrotos. Así que por eso están Montoro y De Guindos dando mangazos a diestra y siniestra, para repartir lo obtenido en anticipos y préstamos. Y Rajoy bien entrenado de imperturbabilidad diciéndonos que quedan meses para que esto se enderece.

Conozco a uno del que dicen que se mira en el espejo si pide mil duros a sí mismo. Y si se trata de anticipos se los ha gastado todo antes de. ¿Es el caso?

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