Con la venia

fERNANDO / SANTIAGO

El año de la bestia

LA suma de los números que componen el 2013 da 6, el número del Diablo. El anterior año que sumaba igual fue el 2004 , el del peor atentado de la historia de España. Para empezar, la cosa no suena bien si a lo anterior le añadimos los pronósticos del Gobierno, que son de más paro, más recortes y más recesión, lo que significa más sufrimiento para la gente humilde. Aunque el año haya empezado con buenos datos sobre empleo, aquí no se ve ninguna luz al final del túnel, ningún brote verde, ninguna última curva, ni siquiera empieza a escampar "con la que está cayendo". Incierto se presenta el reinado de Wititza. En la provincia y la Bahía cabía esperar que se terminasen a lo largo del año las infraestructuras que debieron estar listas antes de que empezara 2012: el nuevo puente y la alta velocidad sobre todo, pero también San Sebastián, el hotel de Valcárcel, el nuevo hospital y la ciudad de la justicia, por decir alguna. No creo que se terminen las dos primeras pero ni siquiera se atisba una vía de solución o comienzo de las obras para las demás. Si 2012 fue el año de la esperanza para Cádiz, 2013 antes de empezar parece ya un año baldío, de espera en el mejor de los casos si no nos llegan peores noticias aún.

Cabe pensar que se encuentre una solución a la Escuela de Hostelería en los próximos días, que se resuelva el ERE de Alestis como se ha resuelto el de Paradores. Que los chinos de BWI se aclaren, que a lo largo del año se desbloquee el proyecto de Las Aletas, que el proyecto de autobús ecológico en los terrenos de Visteon sea verdad y no una fantasía, que aparezca algún contrato para Navantia antes de que alguien empiece a pensar en cerrar alguna de las factorías de la Bahía. Estos asuntos verán su fin de una manera o de otra, porque se resuelvan favorablemente o porque se terminen de fastidiar para siempre. Cabría esperar que a lo largo del año se tengan noticias ciertas sobre el futuro del nuevo hospital, de la ciudad de la justicia, de los depósitos de tabaco, del solar donde ahora está Tiempo Libre o del castillo de San Sebastián. No creo que sea mucho pedir a los gobernantes que pongan fin a alguno de estos culebrones sin demasiadas disputas. Incluso estaría bien saber quién se llevó la droga del depósito de Cádiz. Entre tanto, los malos presagios han afectado al ferry que llevaba al Cádiz a Tánger. La Bestia está aquí.

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