Vaya día de San Antonio

El 13 de junio puede pasar cualquier cosa. Hace tres años pasó que un tal Kichi se convirtió en alcalde de Cádiz

Con razón se tiene a San Antonio por uno de los santos más milagrosos. En Lisboa, las muchachas casaderas le pedían novio, conociéndose milagros casi increíbles. Recordarlo hoy parece machista, pero yo no tengo la culpa de que las muchachas de Lisboa le pidieran un novio a San Antonio. Cosas más raras le habrán pedido, aunque los ateos no crean en los milagros. Cuando llega su día, puede pasar cualquier cosa. Hace tres años pasó que un tal Kichi se convirtió en alcalde de Cádiz. Ayer celebró su tercer cumpleaños, con otro escrito. Y ayer, en el día de San Antonio, ocurrieron fenómenos portentosos: echaron al seleccionador Lopetegui en las vísperas de empezar el Mundial; y dimitió Màxim Huerta, que apenas ha durado una semana como ministro de Cultura.

A Rajoy no lo echaron el día de San Antonio, pero ya se aproximaba. Si una conjunción astral llevó a Zapatero a la Moncloa, otro sortilegio ha llevado allí a Pedro Sánchez con sólo 84 diputados. Su primer petardazo ha sido la dimisión del ministro de Cultura, Máxim Huerta, que fue condenado por fraude fiscal, en sentencia firme, tras defraudar a Hacienda 218.322 euros entre 2006 y 2008 (cuando gobernaba el PSOE). Con la multa, le salió el asunto por 365.939 euros. Era injustificable que siguiera. Por un máster dudoso y por mangar una crema de 50 euros se fue a su casa Cristina Cifuentes. Y ya sabemos que no es lo mismo mangar una crema en Eroski que darle una larga cambiada a Hacienda, que somos todos, según los días. Ya se hablaba de la poca vergüenza de quienes no miden con el mismo rasero. Este señor le ha dado coba al país. ¿Cuántos sueldos del alcalde de Cádiz se pagarían con los 218.322 euros defraudados? Intentó colar 310.000 euros de gastos injustificados. Pues vámonos, que nos vamos.

También se ha ido Julen Lopetegui del Mundial de Rusia antes de empezar. Se pasó de listo, anunciando su fichaje por el Real Madrid (al que algunos confunden con el equipo de todos los españoles) pero el día de San Antonio llegaba cargado de sorpresas. Luis Rubiales, el nuevo presidente de la Federación, había sido el último en enterarse, tras ampliarle el contrato, así que ha reaccionado con despecho. Lo sustituye en la selección Fernando Hierro, que no fue capaz de clasificar al Oviedo para el play-off de la Liga 1/2/3 la pasada temporada.

A San Antonio le pedirán que España gane el Mundial. Pero San Antonio nació en Lisboa, y era portugués, como Cristiano. Así que lo tenemos difícil. Por si acaso, se lo pueden pedir al Beato Diego de Cádiz.

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