Crónica Levantisca

J. M. Marqués Perales

jmmarques@diariodecadiz.com

Uso de la fuerza

Los artículos 97, 155 y 8 estarán en la Constitución por algo, no para adornar: esto es un Estado, no sólo una nación

éste debe ser el único país en el que su Gobierno ha detectado que se está preparando un golpe de Estado y no actúa de modo inmediato para bloquearlo, por lo que habrá que concluir que la declaración del ministro portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, o es una exageración irresponsable o éste es un Ejecutivo irresponsable. La Generalitat está en el golpe desde hace meses, y el último minuto ya ha pasado: tiene preparada la ley de ruptura y el cambio del reglamento en el Parlament para aprobarla sin trámite alguno. "¿Hasta dónde está dispuesto a llegar el Estado?", ha retado el president Puigdemont a Mariano Rajoy. "¿Hará uso de la fuerza?". No debe contestar el presidente, porque no va a regalar la gasolina al pirómano, pero la respuesta debe ser: a todo, a todo lo que contemple la ley, de un modo gradual y proporcional.

Hace unos días defendí esto en Canal Sur Televisión, y varios colegas se mostraron sorprendidos de que una persona "racional y democrática" sostuviese que, si hiciese falta, el Ejército debía intervenir. A cada agresión, y entiendo que la segregación de una parte del país es una agresión, hay que responder de acuerdo con la Constitución. El artículo 97 es un imperativo para el Gobierno, es a quien incumbe la defensa del Estado. El artículo 155 habilita al Ejecutivo para tomar cuantas medidas sea necesarias si una comunidad actúa en contra del interés general. El cuerpo de Mossos, por ejemplo, puede ser empleado para impedir el referéndum. Para ello, hace falta la mayoría absoluta del Senado, porque esto no es Venezuela ni la Cataluña que propone Puigdemont. Y el artículo 8 encarga al Ejército, institución supeditada al Gobierno, la integridad del país. Supongo que estos artículos se habrán incluido en la Constitución por algo, no para adornar: esto es un Estado, no sólo una nación.

Con ello no pretendo defender que los tanques entren por la Diagonal si Puigdemont convoca el referéndum, pero para entonces deberían de estar en marcha las otras medidas para defender el orden constitucional. ¿Es grave? Claro, esto que escribo es muy grave, y lo pasaremos mal, pero es que hay una rebelión en marcha que no concluirá si el Gobierno de la Generalitat, formado por personas de hueso y carne, con cerebro e intereses, cree que el Estado no actuará hasta el final. Y esto, la asunción del deber constitucional, no excluye que, a la vez, se habrán vías de negociación. Pero no sobre un referéndum, que es lo que solicita Puigdemont, sino sobre el modo de Cataluña de estar en España.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios