Su propio afán

Teoría de conjuntos

Una de las grandes amenazas de la sociedad líquida actual son los compartimentos estancos

Llevo varios días queriendo escribir un artículo que no fuese de política, pero no hay manera: la rabiosa actualidad me ha mordido el tobillo. Intento alternar artículos políticos con literarios, con costumbristas y, por último o por íntimo, con biográficos. Con toda la intención. Como es lógico, no todos los lectores comparten mis opiniones políticas ni tampoco todos mis gustos literarios y no a todos les hacen gracia las mismas cosas cotidianas que a mí. Considero que es sanísimo, sin embargo, intentar escribir para todos, sabiendo que siempre habrá algunos que no estén de acuerdo, por principio, contigo.

Una de las grandes amenazas de la sociedad líquida actual es la proliferación de compartimentos estancos. Paradójicamente, la Aldea Global ha devenido en multitud de mundos pequeños, amurallados en las afinidades electivas que alientan en las redes sociales, gracias al sesgo de asentimiento (buscamos -y encontramos- a los que piensan igual) y los filtros y los algoritmos, que nos ponen por delante el pensamiento análogo.

Es confortable y nos sube la autoestima, pero el peligro estriba en que para que exista una sociedad democrática debe de existir una comunidad previa que sea un marco de solidaridad y afectos, claro, y también, ay, de desacuerdos y discusiones civilizadas, pero vivas. Por eso, atina José Joly cuando recalca con frecuencia que la importancia del Diario radica en ser un referente de toda su comunidad, no de un sector ideológico u otro. Eso hace que escribir aquí sea tan fascinante e importante. Te leen partidarios y también contrarios políticos. Eso hace que me trate de mantener a todos aquí, a pesar de los desacuerdos y que celebre la suerte de los distintos conjuntos de lectores. Me consta que algunos que me siguen por amor a la literatura abominan de mis visiones políticas y otros que me leen por que de vez en cuando hablo de mi suegra, ni política ni rollos intelectuales, que me soportan estoicamente.

Muy importante para la comunidad. Y hay que trabajarlo. Distintos grupos donde las afinidades vayan por zonas. Un deporte, una hermandad de Semana Santa, un grupo de Carnaval, los antiguos compañeros del colegio. Hemos de tener amigos heterogéneos, romper el modelo. Defender lo nuestro, pero contra alguien, huir del coro de los que comparten siempre nuestras ideas.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios