ROBREGORDO es una fiesta fantástica. Seguro que durante el verano ustedes tendrán ocasión de compartir sus encuentros, celebraciones o fiestas, con amigos/as cercanos y lejanos, que para eso acompañan el tiempo, las ganas y las verbenas.

He tenido el gusto de iniciar el calendario veraniego con unos ejercicios espirituales laicos, en una casa rural perdida en una olla de la serranía de la Axarquia malagueña. Con el nombre de Robregordo se conoce esta original iniciativa que desde el año 1998 convoca a un importante número de personas a encontrar la paz espiritual y los valores individuales y colectivos apoyándose en la amistad. Venidos de allende fronteras autonómicas, matrimonios, parejas, descendientes, y singles acuden a esta cita bianual itinerante con la mejor disposición para divertirse. Fuertemente pertrechados de ricas viandas que son remojadas con variados caldos salidos de las vides, y con la ayuda de los sonidos musicales previamente concertados por los paganos, esta gran familia se entrega lúcidamente al placer del encuentro con amigos/as que mayoritariamente no se veían desde la cita anterior, dos años antes.

Ha sido nuestro primer Robregordo, la agenda nos obligó a desistir en las ediciones anteriores, y confieso con lujuria el enorme placer y satisfacción recogidos durante el fin de semana que ha durado esta movida. Desde aquí nuestro público agradecimiento Vicki y Pepe, promotores del jolgorio, quienes no tuvieron mejor idea para celebrar su boda que citar a los amigos/as en una hospedería del municipio madrileño de Robregordo, hace ahora 10 años.

En estos momentos tan proclives a celebrar encuentros, jornadas, y seminarios de todo tipo, incluidos esos de ex-alumnado que se homenajean 25 años después de algo y algunos obligados y olvidados, vaya gracia, un servidor se queda con Robregordo, es más, grito viva Robregordo.

Si Dios quiere solamente faltan 24 meses para Robregordo 2010, y si no también.

Ya lo dijo Maya, Robregordo es una fiesta fantástica, y cuando esto lo dice quien solamente tiene seis años, yo me convierto.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios