Queda un día

Hoy se abre el Juicio del Supremo a los presuntos sediciosos y golpistas y malversadores y desobedientes

Mañana es el día. Lo de Madrid no dirá nada si los independentistas renuncian a lo que llaman autodeterminación y votan los presupuestos de Pedro Sánchez, o no renuncian pero votan. Esa aprobación y esa renuncia táctica y temporal, ya volverán a la murga, darán vidilla al gobierno del PSOE y alegría a Podemos, que tanto necesita algo que presentar a sus divididas huestes. Lo de ayer es la jugada típica de Pedro Sánchez, el todo o nada. El utilitario con el que se lanzó a las carreteras de España pidiendo el voto a la militancia contra Susana. Ha puesto a los indepes entre la espada de la marea de banderas rojas y amarillas de Madrid y el dinero que no le llegará a Cataluña, que es bastante, por cierto. ¿Arriesgado? No cabe duda. Pero es lo que hay, con su fecha simbólica, domingo 14 de abril, que a mí me suena siempre al mensaje que publicó el ABC de don Alfonso XIII: "Las elecciones celebradas el domingo, me revelan claramente que no tengo el amor de mi pueblo". Y lo que venía a continuación. Un verdadero desmarque, Puigdemont. O presupuestos o perder, era la tesis. Con la salvedad de que en la campaña se dirá que prefirió entregar el gobierno antes que pactar con ese mundo reptante una ilegalidad enorme. Con la unidad de España no se juega, o sea. La autodeterminación, la orden a la Fiscalía General del Estado para que los políticos presos salgan a la calle y aquí no ha pasado nada, las 21 medidas del Black Jack "estelado" se quedan en nada. Saben que no es posible, o mejor, saben que es imposible, pero llevan su camino, son como las Mirris haciendo el camino de Sanlúcar al Puerto.

Vienen dos días tremendos, pues. Hoy se abre el Juicio del Tribunal Supremo a los presuntos sediciosos y golpistas y malversadores y desobedientes. Y el miércoles, mañana, lo que finalmente hagan con los PGE. No querían este escenario, estoy seguro. Me refiero al mundo independentista. Es lo de siempre, la maldición del gitano, pleitos tengas. El Tribunal Supremo, o Alto Tribunal, es la última palabra. Luego ya el Tribunal europeo. Es lo que tiene jugar al todo o nada. Si no te abres, vas a la cárcel. Si te abres, al exilio. Lo que ha ocurrido, por cierto. El raca raca que no nos deja dormir la siesta, esta pesadez, es la primera derivada. Que no puede ser, y además es imposible le dicen unos y otros. Les da igual. Es su negocio, bien mirado. De esto llevan viviendo muy bien desde hace años. ¿Y lo que les queda?

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